Este jueves los ADRs argentinos abren en rojo en Wall Street: TEO recorta -2,57% a u$s 13,63 y SUPV cede -2,25% a u$s 10,01, las dos puntas de una corrección que castiga sobre todo a las financieras y a telecom.
Los bancos devuelven parte del upgrade
GGAL cotiza a u$s 52,13 (-2,08%) y BMA a u$s 95,69 (-1,98%) en Nueva York. El panel porteño replica el ajuste: BBAR es el más golpeado, con -2,67% a $10.540, seguido por SUPV (-1,80% a $3.127,50), BMA (-1,63%) y GGAL (-1,32% a $8.165).
Tobías Sánchez, portfolio manager de Cocos, ya había advertido que la mejora de calificación «no sorprende» porque el mercado la venía descontando. En las mesas leen la apertura como una toma de ganancia tras dos ruedas de suba, más que como un giro de fondo: la duda de cartera es si el ajuste se agota acá o si marca el techo del envión que disparó el upgrade.
Energía, la excepción
YPFD sube +1,24% a $83.525 en Buenos Aires y su ADR, YPF, avanza +0,63% a u$s 52,84. TGS suma +0,38% y, en la plaza local, TGSU2 gana +0,70%. La excepción dentro del sector es Edenor: EDN pierde -1,94% en Wall Street y -1,40% en el panel líder. La debilidad se extiende a las utilities: METR cae -2,15% y TGNO4 recorta -1,54% en la plaza local. Entre las cementeras, LOMA cede -1,04% en Buenos Aires y su ADR baja -1,72% en Nueva York, lejos del liderazgo que había mostrado durante el rebote.
El clima externo tampoco acompaña
Wall Street opera en baja —el Dow cede -1,64%— y el rendimiento del Treasury a diez años trepa a 4,71%, una combinación que castiga a los activos periféricos. El riesgo país argentino quedó en 421 puntos, +5 respecto de la medición previa, después de haber coqueteado con la zona de los cuatrocientos tras el anuncio de Moody's.