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Ahorro defensivo: el 56% de los hogares no compró bienes durables en un año

El 56% de los hogares argentinos no realizó ninguna compra de bienes durables durante el último año. El dato surge del informe Consumer Mood que elaboran las consultoras Ecolatina y ShopApp, y representa dos puntos más que en abril de 2026, cuando la cifra era del 54%.

El número describe una economía doméstica replegada sobre lo indispensable.

La foto se repite en la mesa. El 93% de los entrevistados aseguró salir a comer afuera una vez por mes o menos, y el 53% directamente no sale. «Comer fuera del hogar dejó de ser una experiencia frecuente para los hogares argentinos y pasó a ser una excepción», señala el informe.

El ahorro sube, pero como defensa

La otra cara del relevamiento es el ahorro, que se estabilizó en torno al 18% y 20% del ingreso de las familias.

El 37% de los encuestados declaró ahorrar entre 0% y 10% de sus ingresos en julio de 2026. En junio de 2025 ese grupo era del 25,7%: un salto de 11,3 puntos porcentuales en poco más de un año.

Ese colchón, sin embargo, se toca cada vez menos. Solo el 27% de los hogares usó ahorros previos para llegar a fin de mes, el registro más bajo desde que el informe mide ese indicador.

Según el relevamiento, el aumento del ahorro responde a una estrategia defensiva frente a la incertidumbre económica y no a una mejora del bienestar. Las familias, describe el informe, recortan todo lo que no sea esencial, desde las salidas a comer hasta la renovación de electrodomésticos.

El auto y los electrodomésticos, fuera de alcance

La postergación del consumo durable atraviesa todos los niveles de ingreso. Menos del 10% de los hogares de cualquier estrato socioeconómico logró acceder a un auto nuevo en el último año.

La brecha se agranda hacia abajo. En los sectores más bajos, identificados como D1D2E, dos de cada tres hogares no pudieron comprar bienes durables en los últimos doce meses.

El relevamiento contrasta julio de 2026 con junio de 2025 y abril de 2026. En ese lapso, la desaceleración de la inflación no alcanzó para reactivar el consumo discrecional de la mayoría de los hogares.