Cargando cotizaciones...

Hallan en China el ámbar más antiguo del mundo: 385 millones de años, previo a los dinosaurios

Un equipo de la Academia China de Ciencias identificó el ámbar más antiguo registrado hasta ahora: 385 millones de años. El hallazgo se publicó este lunes en la revista Science Advances y retrasa 65 millones de años el origen conocido de esta resina fosilizada.

Los fragmentos salieron de la formación Hujiersite, en el extremo noroeste de China.

Son 241 piezas diminutas, de entre 0,1 y 1,5 milímetros, separadas de diez kilogramos de carbón. La antigüedad del material hizo que el propio equipo dudara de lo que tenía entre manos.

"Una identificación de ámbar de aproximadamente 385 millones de años sería extraordinaria, así que al principio tratamos las partículas simplemente como material orgánico parecido a la resina", explicó Cihang Luo, paleontólogo de la Academia China de Ciencias y autor principal del estudio.

Con el tiempo, el equipo confirmó que esas partículas eran ámbar genuino y no un simple residuo orgánico. La escala del material recuperado, de fracciones de milímetro, da una idea de la dificultad del trabajo.

El ámbar es resina vegetal fosilizada. Para los paleontólogos funciona como una cápsula del tiempo: puede conservar organismos, esporas y fragmentos de plantas durante millones de años. Eso permite reconstruir con detalle ecosistemas que ya no existen.

Un mundo anterior a los dinosaurios

El registro ubica a estas muestras unos 150 millones de años antes de la aparición de los dinosaurios.

El ambiente en el que se formaron era húmedo y rico en materia orgánica, con manchas dispersas de vegetación vascular temprana, según la descripción del equipo. El período coincidió con una transformación ecológica de fondo: las plantas terrestres ganaban altura, desarrollaban madera y raíces más profundas, y modificaban la estructura física de los continentes.

Por eso el interés va más allá de la marca de antigüedad. Un ámbar de esa edad ofrece una ventana material a los ecosistemas de aquel período, en un momento en que los continentes cambiaban de forma por acción de la vegetación.

Los autores plantean que el hallazgo abre preguntas sobre cuándo y por qué los vegetales terrestres empezaron a producir resina, un proceso cuyo origen todavía no está resuelto y que este ámbar podría ayudar a rastrear.