Apple distribuyó una actualización de seguridad de emergencia para macOS que corrige una vulnerabilidad crítica en la función Compartir Pantalla, el componente que el sistema usa para el soporte remoto y la colaboración entre equipos. El fallo permitía a un atacante tomar el control de una Mac de forma remota, sin contraseña.
La falla está identificada como CVE-2026-65400. Según el advisory de seguridad de Apple, habilitaba saltarse la autenticación y manejar el equipo a distancia.
La compañía liberó los parches fuera de su calendario habitual de actualizaciones. No pasaron por las fases beta pública ni de desarrolladores, un procedimiento que suele reservarse para los casos considerados urgentes.
Las actualizaciones de seguridad de macOS llegan por lo general agrupadas y en fechas previsibles. Una publicación aislada, sin el rodaje previo de las versiones de prueba, es la excepción.
Tres versiones del sistema operativo recibieron corrección: macOS Tahoe 26.6.1, la más reciente, y las anteriores macOS Sequoia 15.7.9 y macOS Sonoma 14.8.9, todavía muy usadas.
El aprovechamiento del fallo no era trivial. Para explotarlo, el atacante tenía que estar conectado a la misma red local que la Mac objetivo, y la función de control remoto debía estar activada de antemano en el equipo.
Ese escenario apunta a las redes compartidas —oficinas, espacios de coworking— como el terreno de mayor riesgo.
Apple aclaró que no encontró constancia de explotación real del fallo fuera de entornos de prueba. Sin embargo, para cuando se publicó esta nota el código de explotación ya circulaba en público desde hacía casi dos semanas: el 29 de julio de 2026 el investigador @osxreverser difundió una prueba de concepto funcional en Go para ARM64 que aprovecha esta misma falla, y el 10 de agosto el blog de seguridad Calif publicó un análisis técnico con su propio PoC tras hacer ingeniería inversa del parche de Apple.
Phil Stokes, investigador de seguridad de SentinelOne, leyó la maniobra como un indicio del peso que la compañía le dio al problema. "La decisión de Apple de publicar el parche de manera independiente puede ser una señal de que la compañía ha considerado prioritario corregir el problema", afirmó.
La vulnerabilidad fue descubierta por Alfredo Pesoli, cofundador y CEO de la empresa de ciberseguridad Bynario, que la reportó a Apple de manera responsable antes de hacerla pública. El hallazgo y su parche fueron confirmados de forma independiente por distintos medios especializados en tecnología.
La actualización ya está disponible. Cada usuario puede instalarla desde Configuración del Sistema, en General, dentro de Actualización de Software, en la versión de macOS que tenga instalada.