Una bomba estalló el jueves en una cafetería del centro de Damasco, a unos 100 metros del Palacio de Justicia, y dejó al menos diez muertos y 21 heridos, según el Ministerio de Salud de Siria.
El Ministerio del Interior sirio informó que un artefacto explosivo improvisado cargado con metralla había sido colocado en el establecimiento, sobre la calle Al Nasr, en el área de Hiyaz. Clasificó el hecho como un acto terrorista y anticipó que los responsables serán perseguidos por la justicia.
La explosión ocurrió el jueves 2 de julio, alrededor de las 15.24, hora local, en una arteria concurrida del centro de la ciudad.
Las cifras se actualizaron durante más de un día
Los reportes iniciales del mismo día hablaban de cuatro muertos y diez heridos. Hacia la noche la cifra trepó a nueve muertos y 22 heridos. El balance definitivo lo fijó el Ministerio de Salud el 3 de julio: diez muertos y 21 heridos.
Es el atentado más letal en la capital siria desde junio de 2025, cuando una explosión suicida en una iglesia dejó 25 muertos, según reportes de medios internacionales.
Siria transita una etapa de reordenamiento político desde la salida del poder de Bashar al Asad. En ese marco avanzan los juicios contra exfuncionarios del régimen depuesto, algunos de los cuales se desarrollan en los tribunales cercanos al lugar del ataque.
Ningún grupo reivindicó hasta ahora la autoría, según fuentes de seguridad sirias.
Tras la explosión, las fuerzas de seguridad desplegaron equipos de emergencia y perros rastreadores, y establecieron un cordón en la zona. Los peritos recogieron pruebas en el lugar. La onda expansiva causó daños materiales significativos en los negocios vecinos, de acuerdo con reportes de medios internacionales.
El gobernador de Damasco, Maher Eldibi, anunció la apertura de una investigación. «Cada vez que la ciudad logra cierta estabilidad, acciones violentas emergen buscando interrumpir el proceso de recuperación», señaló.
El ministro de Salud sirio, Musab al Ali, visitó el Hospital de Damasco para monitorear la atención a los heridos.
Repercusión internacional
El gobierno de España condenó el atentado. «El gobierno español condena firmemente el ataque en Damasco que ha causado la pérdida de vidas humanas», expresó.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó su profunda preocupación y trasladó condolencias y solidaridad a las familias de las víctimas.