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Confirman la primera atmósfera en un planeta rocoso en zona habitable, a 49 años luz

Un equipo de astrónomos confirmó la existencia de una atmósfera en un planeta rocoso que orbita dentro de la zona habitable de su estrella. Se trata de LHS 1140b, un mundo ubicado a 49 años luz de la Tierra, en la constelación de Cetus. El trabajo se publicó el 17 de julio en la revista Science.

La confirmación llegó por una fuga.

Los investigadores detectaron helio escapando hacia el espacio desde la capa superior del planeta, una región dominada por ese gas y pobre en hidrógeno. Las observaciones se hicieron con el espectrógrafo del telescopio Magellan Clay, en el Observatorio Las Campanas, en Chile, mediante espectroscopía infrarroja de tránsito.

«Esta es la primera atmósfera confirmada mediante observaciones en un planeta rocoso en la zona habitable», señaló Collin Cherubim, astrónomo y autor principal del estudio, anteriormente en la Universidad de Harvard.

Shreyas Vissapragada, del Observatorio Carnegie, en California, co-lideró la investigación y describió el gas detectado como «una prueba clara de la existencia de una atmósfera en un exoplaneta situado en la zona habitable».

Un planeta más grande que la Tierra y una estrella más chica que el Sol

Conocido desde 2017, LHS 1140b tiene una masa 5,6 veces mayor que la de la Tierra y un radio un 70% superior al terrestre. Completa una vuelta alrededor de su estrella, una enana roja menos luminosa y más pequeña que el Sol, cada 24,7 días, y recibe apenas el 42% de la radiación estelar que llega a nuestro planeta.

La zona habitable es la región alrededor de una estrella donde el agua líquida puede existir en la superficie.

El punto relevante para la astrobiología es que esa atmósfera resistió más de 3.000 millones de años de radiación de una enana roja. Ese tipo de estrellas representa el 70% de las de la galaxia, de modo que el resultado amplía el número de mundos candidatos a albergar vida.

«Eso convierte el descubrimiento de una atmósfera alrededor de LHS 1140b en un paso crucial para comprender cómo es vivir con una enana roja», sostuvo Jayne Birkby, de la Universidad de Oxford, que participó en el análisis del hallazgo.

«Lo que hace que este planeta sea tan interesante —apuntó Yamila Miguel, del Observatorio de Leiden, que también participó en el análisis— es que está perdiendo suficiente atmósfera como para que podamos detectarla desde aquí».

Ese escape, sin embargo, no es constante. El helio apareció en las observaciones de 2024 y no en las de 2025, una diferencia que los autores interpretan como señal de que la fuga atmosférica varía en el tiempo.