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Bancos vuelan antes de la licitación: SUPV +3,41%, GGAL +2,61%

Los bancos volvieron a ponerse al frente. En Wall Street, los ADR de Supervielle (SUPV) treparon 3,41% hasta u$s9,56 y los de Grupo Galicia (GGAL) escalaron 2,61% para cerrar en u$s50,33. En el panel local acompañaron Banco Macro (BMA), que sumó 2,03% a $14.510, y BBAR, con una suba de 1,56% hasta $10.400. Detrás del envión no hay solo humor comprador: hay una licitación del Tesoro que la mesa ya empezó a descontar.

El impulso no fue exclusivo de las financieras. En el tablero de ADR, Loma Negra (LOMA) encabezó con una suba de 3,80% a u$s11,75 e IRSA (IRS) sumó 2,46%, mientras la energía quedó rezagada: YPF cedió 1,33% en Nueva York, a contramano de su acción local, que avanzó 2,14% hasta $71.575. Pero el corazón de la rueda estuvo en los bancos, y ahí es donde la licitación deja de ser un tema de renta fija para volverse una señal directa sobre el equity.

$16,3 billones y unos $3 billones que quedan sueltos

La foto de referencia la dejó la última colocación del Tesoro: renovó el 81% de vencimientos por $16,3 billones y devolvió al sistema alrededor de $3 billones en concepto de pagos. Ese sobrante de pesos es el que vuelve a estar en juego de cara a la próxima licitación, y explica buena parte del apetito por acciones financieras. Cuanto más bajo el rollover, más liquidez queda libre en manos de bancos y fondos, y una porción de esos pesos termina rotando hacia el equity antes que quedarse en tasa.

Esa liquidez, además, tiene competencia. La analista Camila Llorente sostiene que «el carry de los bonos en pesos CER sigue siendo una de las opciones más atractivas para inversores conservadores», una señal de que parte de los pesos liberados puede quedar retenida en tasa e indexados en lugar de saltar a las acciones.

El sector financiero llega de trepar 8,4% en junio

Los bancos son el tramo que mejor cerró el semestre dentro del equity local. El sector avanzó 8,4% en junio y acumuló 3,1% en los primeros seis meses. Opera a un múltiplo de 1,25x P/BV. El dato que el mercado vigila es la morosidad: en 7,3%, varios analistas la leen como un techo que, de confirmarse, dejaría margen para que mejoren los spreads de crédito en la segunda mitad del año. La comparación pone las cosas en perspectiva: el S&P Merval terminó el primer semestre con una suba de apenas 2% en dólares y los ADR argentinos tuvieron, en promedio, un recorrido mayormente negativo en Wall Street.

El rollover manda

Tomás Berenguer resumió dónde está puesta la atención: «la clave pasa por el resultado de la licitación de deuda y por la evolución de las reservas del BCRA». No es casual el orden. Un rollover alto seca pesos y refuerza la desinflación, pero recorta la liquidez que hoy empuja a las financieras; uno más bajo libera fondos que pueden sostener el rally del equity, aunque a costa de más pesos dando vueltas. Llorente, en la misma línea de selectividad, prioriza los bancos grandes y las petroleras con flujo de dólares dentro de la parte accionaria de la cartera.

Riesgo país en 415 puntos, con las reservas de fondo

El telón macro juega a favor. El riesgo país se ubica en 415 puntos básicos y las reservas brutas del BCRA en u$s47.067 millones. En el frente cambiario, el dólar oficial cerró a $1.510 y el mayorista a $1.488,50, mientras el MEP quedó en $1.526 y el CCL en $1.568,80, con una brecha de 3,89% entre el contado con liquidación y el oficial. Ese cuadro de spreads comprimidos y dólar contenido es el que le da soporte a la tesis de bancos: valuaciones todavía bajas frente a un riesgo país en zona de 415 puntos.

La próxima licitación será el primer test concreto de julio. Si el Tesoro vuelve a renovar cerca del 81% y el BCRA sostiene el ritmo de compras que engrosó las reservas, los pesos liberados y la compresión de spreads seguirían corriendo a favor de GGAL, BMA, SUPV y BBAR.