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BAX: la Ciudad de Buenos Aires lanza un asistente de IA para agilizar trámites

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó BAX, un asistente de inteligencia artificial conversacional que reúne en una sola interfaz los principales servicios digitales porteños. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, encabezó el anuncio el 2 de julio en La Usina del Arte. El asistente se propone como una puerta de entrada única a esos servicios, hasta entonces dispersos en distintas plataformas.

La promesa central es de tiempo.

Los trámites que antes demandaban quince minutos o más ahora se resuelven en cerca de uno, según el Ejecutivo local. «Lo que antes llevaba quince minutos o más —dijo Macri—, hoy lo resolvés en un minuto.»

El asistente opera con texto y voz, en lenguaje natural: el usuario escribe o habla y el sistema resuelve el pedido dentro del mismo canal. Se integra al sistema digital miBA y la validación de identidad de los usuarios se realiza a través del nivel 3 de esa plataforma.

El abanico de gestiones es amplio. BAX permite pedir turnos médicos, iniciar reclamos, consultar infracciones de tránsito y acceder a documentación personal. También habilita la búsqueda de actividades culturales, el reporte de autos mal estacionados y la renovación de la licencia de conducir.

Según informó la Ciudad, ya hay 600 trámites simplificados disponibles sobre la plataforma. Ese número resume, de acuerdo con el Gobierno, el alcance del sistema al momento del lanzamiento.

Accesibilidad y un plan más amplio

Macri puso el foco en quienes hoy dependen de un tercero para gestionar frente al Estado. «Una persona ciega o una persona mayor puede resolver un trámite, hacer una consulta sin depender de un hijo», afirmó.

El lanzamiento forma parte del Plan de IA de la Ciudad. El jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, lo presentó ante la Legislatura porteña.

El Gobierno también anticipó los próximos pasos. Entre ellos figuran la automatización de la línea 147 y la validación documental mediante inteligencia artificial.

La apuesta se enmarca en el Proyecto Distrito IA, con el que la administración porteña busca reconvertir el microcentro en un polo tecnológico regional.