El Banco Central compró USD 457 millones en el mercado de cambios, su mayor operación diaria desde abril de 2024, absorbiendo el 80,9% de la oferta total. La cifra consolida un patrón de acumulación de reservas que ya suma USD 5.424 millones en lo que va del año, superando el 50% del objetivo anual establecido por el Gobierno.
Hay oferta de dólares genuina en el mercado, no especulativa. En el día, el mercado de contado creció más de 60% respecto al anterior, alcanzando USD 565,2 millones. El dólar mayorista retrocedió once pesos hasta $1.370. El oficial cerró en $1.395 y el minorista promedio en las entidades financieras quedó en $1.399,42.
Menos presión, más bonos
La compresión del dólar tiene un efecto inmediato en la estructura de riesgo. El riesgo país descendió a 553 puntos básicos, apenas tres unidades arriba del piso intradía de 547 puntos alcanzado por la mañana. La brecha del dólar oficial respecto al techo de bandas se ubicó en el 22%, la mínima desde finales de junio de 2025.
Con menos presión cambiaria y riesgo país comprimido, los bonos soberanos en dólares ganaron en promedio 1% en la sesión. Cuando baja la prima de riesgo país, los dólares dejan de ser el refugio dominante y los títulos de deuda recuperan atractivo relativo. A eso se suma un contexto externo menos volátil tras la tregua en Medio Oriente, que achicó la prima de riesgo geopolítico en los mercados de commodities.
Acumulación sin batalla
Lo que distingue esta sesión es que las compras del BCRA no requirieron tasas defensivas. No hubo spike de volatilidad ni necesidad de restringir el acceso a dólares. El mercado proveyó oferta de manera ordenada. Eso es el opuesto al patrón de 2025, cuando cada compra del Central era una batalla contra la demanda especulativa.
Las reservas internacionales brutas crecieron USD 279 millones en el día, alcanzando USD 45.431 millones. Eso mantiene el cambio dentro de un rango controlado sin el riesgo de devaluación abrupta que dominó el año anterior. Inversores con posiciones cortas en dólares tienen menos ansiedad para desdoblar, y los que estaban fuera de bonos tienen un punto de entrada menos riesgoso.