El riesgo país de Argentina cerró a 553 puntos básicos en la jornada del viernes, su nivel más bajo desde el 5 de marzo. Durante la sesión tocó un mínimo intradía de 547 puntos. La métrica de JP Morgan refleja una corrección clara después de semanas de volatilidad impulsada por la escalada de tensiones geopolíticas.
Los bonos soberanos en dólares ganaron 1% en promedio durante la jornada. El movimiento responde a dos factores: el anuncio de un alto al fuego en el Golfo Pérsico y medidas locales de flexibilización cambiaria que reducen restricciones al movimiento de divisas.
La intervención del Banco Central absorbió u$s 457 millones en operaciones de cambio, concentrando más del 80% del volumen de contado disponible. Este flujo sostiene las reservas internacionales y genera un piso de demanda que beneficia la valuación de activos en dólares.
En el mercado cambiario, el dólar interbancario se ubicó en $1.370, mientras el blue cerró en $1.390 para la venta. La estabilidad del tipo de cambio informal contrasta con la volatilidad histórica.
Wall Street absorbió datos mixtos. La inflación estadounidense aceleró en marzo a 0,9% mensual, su mayor lectura desde 2022, impulsada principalmente por componentes energéticos. El mercado reaccionó con rotación sectorial: el Nasdaq subió 0,4% mientras el Dow Jones cedió 0,6%.
En Buenos Aires, el S&P Merval cerró prácticamente plano en 2.998.770 puntos luego de marcar máximo intradía en 3.046.565 puntos, con una variación de -0,03%. La acción de YPF mostró movimiento contrario, con la ADR subiendo 0,6% a $42,95 dólares.
El rally de bonos argentinos contrasta con la contención del mercado accionario. Los inversores buscan renta fija donde las valuaciones mejoran con cada corte de riesgo país. Las acciones enfrentan presión de tasas de interés que siguen elevadas en el mundo desarrollado.