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Canadá grava con hasta 50% a 700 productos de Estados Unidos en represalia comercial

El gobierno de Canadá anunció aranceles de represalia sobre 700 productos fabricados en Estados Unidos. Su comunicado oficial presentó la medida como una respuesta dólar por dólar a los últimos gravámenes de Washington.

En conjunto, los aranceles afectarán alrededor de US$20.000 millones en importaciones anuales desde Estados Unidos.

La decisión responde a los gravámenes que Donald Trump impuso el sábado sobre productos canadienses. Estados Unidos se amparó en una disposición nunca antes utilizada de la Ley Arancelaria de 1930, según Bloomberg.

El paquete canadiense aplica derechos escalonados según la categoría del producto. Canadá duplica hasta 50% los aranceles que ya cobraba sobre el acero y el aluminio estadounidenses.

Los muebles y las prendas de vestir quedan gravados con 50%, al igual que las consolas de videojuegos, los teléfonos inteligentes y otros productos electrónicos.

Los electrodomésticos, el queso, el pescado, los mariscos y ciertos derivados del acero y el aluminio pagarán 25%. A las máquinas, las herramientas industriales y los equipos agrícolas se les aplicará 15%.

Entre los sectores estadounidenses alcanzados, el gobierno canadiense enumeró el acero, los lácteos, los electrodomésticos, la maquinaria agrícola, la pasta, el papel, la electrónica, el pescado, el marisco, la miel, los quesos, los frigoríficos, los congeladores y los muebles.

Según el propio anuncio oficial, ese universo de bienes equivale a cerca del 6% de las importaciones de bienes que Canadá hizo desde Estados Unidos el año pasado.

La respuesta marca un giro en la estrategia de Ottawa. El año pasado, Mark Carney había eliminado buena parte de los aranceles de represalia sobre productos estadounidenses para recomponer la relación bilateral; ahora vuelve a aplicarlos y los amplía.

«Estados Unidos propuso nuevas condiciones que no favorecían los intereses de Canadá; básicamente, exigían demasiado a Canadá y ofrecían muy poco a cambio», afirmó el primer ministro. «Fue una de las principales razones por las que dijimos que no. Era un mal acuerdo», agregó Carney.

El desafío es «sin precedentes», admitió François-Philippe Champagne, ministro del gobierno de Canadá, que agregó: «Pero Canadá estará a la altura del momento».

Junto con los aranceles, Ottawa presentó un paquete de apoyo de 7.500 millones de dólares canadienses (US$5.400 millones) para las empresas nacionales. Incluye un aumento del financiamiento de programas ya existentes creados el año pasado.

Los nuevos aranceles todavía no rigen: entrarán en vigor el martes 8 de septiembre.