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Caracoles marinos: sus más de 16.000 especies tienen un solo ancestro común, según un estudio

Un equipo internacional de científicos concluyó que todos los caracoles marinos del orden Neogastropoda descienden de un mismo ancestro común. El grupo reúne más de 16.000 especies actuales.

El trabajo se publicó en la revista Zoological Journal of the Linnean Society y fue difundido esta semana por medios argentinos e internacionales. Los Neogastropoda son caracoles marinos con concha e incluyen a algunos depredadores muy conocidos.

El estudio estuvo encabezado por Alexander E. Fedosov, al frente de un equipo internacional con base en el Museo Sueco de Historia Natural de Estocolmo y el Muséum National d'Histoire Naturelle de París. El paper está firmado por Fedosov junto a otros nueve autores.

Hasta ahora, la clasificación interna del grupo estaba discutida entre los especialistas, y no había certeza de que sus linajes compartieran un único origen evolutivo.

Para reconstruir el árbol evolutivo, los autores combinaron colecciones científicas, registro fósil y datos genómicos. El análisis abarcó casi 700 especies de caracoles marinos. En total, el conjunto de datos reunió 677 taxones y 1.094 loci genómicos.

El resultado central es que todos esos linajes, hoy agrupados bajo Neogastropoda, forman una única rama evolutiva. Sobre esa base, el equipo reordenó la clasificación interna del grupo.

Una nueva clasificación

La propuesta reconoce 11 superfamilias que incluyen 64 familias. Entre ellas hay 4 familias nuevas: Enigmavasidae, Triumphidae, Antiplanidae y Pagodaturridae.

El trabajo también elevó a rango de familia a Cylleninae y Liomesinae, y describió Eumitrinae como una nueva subfamilia dentro de Mitridae.

El análisis detectó además un gran episodio de diversificación durante el Daniano, una etapa del Cenozoico temprano. De acuerdo con el estudio, el ancestro común del grupo se ubica hace más de 60 millones de años.

El estudio ofrece una explicación para ese estallido evolutivo. Los mares se volvieron un entorno más peligroso para los caracoles con concha, por la aparición de crustáceos y cefalópodos especializados en romper caparazones.

Todavía quedan muchas especies de Neogastropoda por describir, y la nueva clasificación queda como base para esa tarea taxonómica futura.