El Ministerio de Defensa Nacional de China anunció este domingo los ejercicios navales conjuntos 'Joint Sea-2026' con Rusia, que se desarrollarán del 6 al 13 de julio en el Mar Amarillo. Las maniobras tendrán lugar en aguas y espacio aéreo cercanos al puerto militar de Qingdao, en la provincia oriental de Shandong.
El anuncio fue difundido por la agencia estatal china Xinhua.
La convocatoria llega en vísperas de la cumbre de la OTAN en Ankara, prevista para el 7 y 8 de julio. Allí los 32 aliados occidentales discutirán elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
«El ejercicio es parte del plan de cooperación anual entre los dos ejércitos y tiene como objetivo responder conjuntamente a desafíos de seguridad y salvaguardar la paz y estabilidad regional», señaló el Ministerio de Defensa chino en un comunicado oficial.
Las maniobras se organizan en tres fases: concentración de fuerzas, planificación en puerto y operaciones en el mar. Las actividades programadas incluyen operaciones antisubmarinas conjuntas, defensa aérea, disparos artilleros y misiones de rescate.
Rusia asignó el crucero de guardias Varyag, la corbeta Rezky, el submarino diésel-eléctrico Ufa y el buque de rescate Igor Belousov. China aporta los destructores Anshan y Kaifeng, la fragata Wuhu, un submarino diésel-eléctrico clase Yuan, los buques Kekexilihu y Yanchenghu, helicópteros embarcados y unidades de infantería de marina.
Japón y Taiwán siguen cada buque
A fines de junio, ambas armadas ya habían coordinado una patrulla aérea conjunta sobre el Mar del Japón, el Mar de China Oriental y el Pacífico occidental.
Entre el 25 y el 30 de junio, al menos 10 buques de guerra chinos transitaron por los estrechos de las Islas Nansei de Japón, según las Fuerzas de Autodefensa Marítima japonesas. En el mismo período, 5 buques rusos realizaron tránsitos similares por aguas japonesas.
El Ministerio de Defensa de Japón advirtió en un informe de junio que los buques militares chinos adoptan rutas cada vez más diversas a través de las Islas Nansei para acceder al Pacífico. Tokio desplegó aeronaves y buques de guerra para monitorear cada embarcación en tránsito.
«Sus operaciones ciertamente se están expandiendo e intensificando», afirmó un vocero de las Fuerzas de Autodefensa Conjuntas de Japón.
Taiwán también reaccionó. El Consejo de Asuntos Continentales (MAC) rechazó la reanudación de patrullas de la Guardia Costera china al este de la isla. «China no tiene soberanía ni derechos en las aguas al este de Taiwán», sostuvo el organismo, que agregó que «los actos ilícitos siguen siendo ilícitos por muchas veces que se repitan».
Tras concluir los ejercicios en el Mar Amarillo, parte de las fuerzas de ambos países realizará una patrulla marítima conjunta en el Océano Pacífico.