Un sistema de ciclogénesis con origen en el océano Pacífico avanza sobre la Argentina y activó múltiples alertas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el cierre de julio. El viernes 31 se perfila como la jornada más crítica del evento.
El SMN emitió una alerta amarilla por nevadas para la cordillera de Cuyo y Neuquén, vigente desde el miércoles 29 hasta el viernes 31, con posibilidad de escalar a nivel naranja.
Los acumulados de nieve podrían ubicarse entre 20 y 50 centímetros en esa zona, con valores puntuales más altos. Los picos de la cordillera ya arrastran entre 2 y 4 metros de nieve previos al nuevo evento.
El jueves 30 el foco se traslada a la Patagonia. Las nevadas cordilleranas podrán dejar entre 20 y 40 centímetros, y las zonas bajas, entre 10 y 30. Las lluvias sumarían hasta 20 milímetros en Neuquén, Río Negro, Chubut y el noreste de Santa Cruz.
Lo más fuerte, el viernes en la región pampeana
Ese día, La Pampa, San Luis, Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos quedarán bajo alerta por tormentas fuertes a severas, con actividad eléctrica y granizo ocasional.
Los acumulados podrían superar los 50 milímetros en la región pampeana, mientras que para el AMBA se estiman entre 20 y 50. El norte bonaerense, el sur de Santa Fe y Entre Ríos también podrían pasar esa marca.
Las ráfagas alcanzarían los 90 km/h en la zona pampeana. En el NOA, los vientos del oeste treparían hasta los 100 km/h.
La vigencia del evento se extiende hasta el domingo 2 de agosto. En Buenos Aires se espera una mejora a partir del sábado 1.