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El Colón estrenó 'Alicia' por primera vez en el país con las 10 funciones agotadas

El Ballet Estable del Teatro Colón estrenó el 16 de julio 'Alice's Adventures in Wonderland' (Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas), la primera vez que la obra se presenta en la Argentina. Las entradas para las diez funciones de la temporada se habían agotado antes del debut, según La Nación.

La producción llegó en su versión íntegra y está bajo la dirección artística de Julio Bocca, en su segunda temporada al frente de la compañía. La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires toca en vivo, conducida por David Briskin.

El ballet es una de las creaciones más exitosas del siglo XXI. Lo estrenó en 2011 el coreógrafo inglés Christopher Wheeldon, nombrado coreógrafo residente a los 29 años, con música original de Joby Talbot. «Quería hacer un ballet que abriera puertas a nuevos públicos, no solo algo pensado para impresionar a los conocedores», explicó Wheeldon.

El estreno mundial fue el 28 de febrero de 2011 en el Royal Opera House de Londres. Sobre la partitura, Talbot buscó otra cosa: «Queríamos que fuera un viaje, algo que te saque del teatro y te enriquezca».

En el reparto del debut, Caterina Stutz interpretó a Alicia; Juan Pablo Ledo, al Conejo/Lewis Carroll; Natalia Pelayo, a la Reina de Corazones; Emanuel Abruzzo, a la Duquesa; Milagros Niveyro, al Sombrerero, y Facundo Luqui, a Jack (Sota de Corazones). La temporada tiene múltiples repartos.

Stutz contó que la historia la acompaña desde chica. «Mi mamá me contaba que a los tres años era mi película favorita, hacía que la viéramos una y otra vez. Ahora leí el libro para tener muy presente este mundo; no sabía que Carroll lo había escrito para unas niñas y eso me fascinó», dijo.

«Estoy encarando a la Reina de Corazones como si fuese un personaje con una bipolaridad», describió Natalia Pelayo, «por esos cambios de humor tan abruptos, impredecibles, que tiene».

El rol del Sombrerero suma un desafío poco habitual en el ballet clásico: la bailarina interpreta zapateo americano, integrado de forma orgánica al personaje. «Nunca imaginé que algún día iba a bailar tap de manera profesional en el Teatro Colón», reconoció Niveyro.

El diseño escenográfico y de vestuario es de Bob Crowley, con proyecciones de Jon Driscoll y Gemma Carrington y dramaturgia de Nicholas Wright. El vestuario llegó directamente del Royal Danish Ballet y el Royal Swedish Ballet, las compañías que desarrollaron la producción original.

La temporada continúa hasta el 26 de julio, con funciones de martes a sábado a las 20 y los domingos 19 y 26 a las 17.