El cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercer objeto de origen ajeno al Sistema Solar que se confirma cruzándolo, tendría más del doble de la edad del Sol. Así lo plantean dos estudios publicados en junio en Nature y Nature Astronomy, que describen una composición química sin precedentes para un cuerpo de este tipo.
El objeto fue descubierto en julio de 2025. Se sumó entonces a una lista breve: antes solo se habían identificado 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov.
Lo que desconcierta a los astrónomos es su química. El análisis detectó proporciones isotópicas de carbono y nitrógeno inusualmente altas en las moléculas de cianuro de la coma, un rasgo nunca observado en objetos similares.
Esas señales llevaron a una hipótesis sobre su procedencia: el cometa vendría de la periferia de una estrella antigua, de baja metalicidad, formada en una etapa temprana del universo. Sería, en esa lectura, el objeto de su tipo más antiguo estudiado en detalle.
Cyrielle Opitom, astrónoma de la Universidad de Edimburgo, describió a estos cuerpos como «una especie de fósiles de un proceso de formación planetaria».
Metanol, cianuro y metano
El cometa contiene metanol, cianuro y metano, sustancias consideradas bloques esenciales en la química de la vida, según la NASA a partir de datos del telescopio SPHEREx. La proporción también llama la atención: hay mucho más metanol que cianuro de hidrógeno, algo inusual frente a la mayoría de los cometas del Sistema Solar analizados hasta ahora.
A eso se agregan tasas de producción de agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono que no coinciden con las de los cometas típicos.
El estudio publicado en Nature, dirigido por Martin Cordiner, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, se apoyó en observaciones del telescopio espacial James Webb y del observatorio ALMA. El segundo trabajo, en Nature Astronomy, empleó el instrumento UVES del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, que captó las señales químicas en el cianuro de la coma.
«Proporciones isotópicas de carbono y nitrógeno inusualmente altas», detalló Aravind Krishnakumar, investigador de la Universidad de Lieja, sobre el eje del análisis.
El terreno es nuevo y los propios investigadores lo admiten. «El campo de los objetos interestelares es todavía muy reciente», señaló Opitom. Rosemary Dorsey, de la Universidad de Helsinki, definió al cometa como una «oportunidad realmente fascinante para investigar la composición» de material formado alrededor de otras estrellas.