El CONICET presentó el primer relevamiento integral de los ecosistemas de la Argentina, un inventario que cataloga 133 tipos distribuidos en el territorio continental, marino e insular. El trabajo cubre por primera vez el 100% del territorio marino nacional. Se trata del mapa más completo elaborado hasta ahora sobre el conjunto de los ambientes del país.
Hasta ahora el país no contaba con un relevamiento integrado de todos sus ecosistemas reunido en un único documento de referencia. Esa caracterización quedó sistematizada en un informe final de 456 páginas.
El documento se titula «Caracterización y mapeo de ecosistemas marinos, acuáticos continentales y terrestres de la Argentina». De los 133 ecosistemas relevados, 66 corresponden a ambientes acuáticos continentales, 55 a terrestres y 12 a marinos. Los acuáticos continentales son el grupo más numeroso del inventario.
El inventario abarca desde los humedales del norte hasta los fondos oceánicos patagónicos y las zonas áridas del sur. El mapeo completo del territorio marino es una de las novedades centrales del trabajo.
El proyecto fue coordinado por el CONICET y la Asociación Argentina de Ecología, con financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En su elaboración trabajaron más de 50 especialistas de 25 institutos y universidades nacionales.
También participaron 15 unidades ejecutoras del CONICET distribuidas en todo el país y la Dirección de Biodiversidad de la Subsecretaría de Ambiente.
Un documento organizado en fichas
La información quedó organizada en fichas individuales para cada uno de los 133 ecosistemas. «El resultado es un documento de referencia que cuenta con información organizada en formato de fichas para cada ecosistema», explicó Paulina Martinetto, investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC) y vocera del proyecto.
El formato busca facilitar la comparación entre regiones y poner en una misma escala ambientes muy distintos entre sí. Con el relevamiento, agregó Martinetto, «Argentina cuenta con una base integrada y estandarizada sobre sus ecosistemas, construida de manera colaborativa».
Los datos estandarizados están orientados al diseño de políticas de conservación, en línea con los compromisos internacionales de biodiversidad asumidos por el país.