Investigadores del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET) y de la Fundación Instituto Leloir determinaron que una proteína llamada MED3 controla el momento en que florecen las plantas. El hallazgo se publicó en la revista The Plant Journal.
MED3 es una de las cerca de 30 subunidades que componen el complejo Mediador, una maquinaria molecular que permite a las plantas encender y apagar sus genes. Su rol general se conoce desde hace unos quince años, pero la función precisa de muchas de esas piezas seguía sin explicación.
El equipo trabajó con Arabidopsis, la planta modelo de la biología vegetal.
Mediante la técnica de edición genética CRISPR-Cas9 generaron plantas mutantes carentes de MED3. Al observarlas, notaron que florecían más tarde de lo normal.
"Las plantas florecen más tarde de lo normal y reaccionan de manera diferente a dos hormonas vegetales", resumió Pablo Cerdán, jefe del Laboratorio de Biología Molecular de Plantas de la Fundación Instituto Leloir e investigador del IIBBA (CONICET).
Esa demora, según el trabajo, se debe a una alta expresión del gen FLOWERING LOCUS C (FLC). MED3 promueve la floración de manera independiente del fotoperíodo y la temperatura, es decir, al margen de la duración del día y de la temperatura ambiente.
Las hormonas a las que aludió Cerdán son las giberelinas y el ácido abscísico. El estudio determinó que MED3 modula la respuesta de la planta a ambas y coordina distintos programas de desarrollo.
El primer autor es Santiago Freytes, ingeniero agrónomo y doctor en Biología. La investigación fue dirigida por Cerdán.
El artículo, titulado en castellano «La subunidad 3 del Mediador regula la floración y es necesaria para la respuesta al ácido abscísico en Arabidopsis», está firmado por Freytes, Cerdán y colaboradores.
El resultado ayuda a comprender cómo las plantas integran señales internas y ambientales para decidir cuándo reproducirse. Según sus autores, ese conocimiento podría orientar el diseño de cultivos mejor adaptados a condiciones de estrés.
La aplicación de giberelinas a las plantas mutantes med3 cambia drásticamente su arquitectura.