La Gendarmería Nacional detuvo a 16 policías y expolicías de Misiones acusados por la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba, ocurrida en 2008. Los operativos se ejecutaron por orden de la Fiscalía Federal N° 2 de Posadas y la jueza federal María Verónica Skanata.
Golemba tenía 27 años cuando desapareció el 27 de marzo de 2008 en Picada Indumar, en la localidad de Dos de Mayo. La última vez que se lo vio, salía de una consulta con un nutricionista en Oberá.
Testigos con identidad reservada declararon ante la justicia provincial y federal que había sido detenido en la comisaría de Dos de Mayo, donde habría sido golpeado.
La causa tramitó durante años en el fuero provincial, con instrucción inicial en el Juzgado de Instrucción N° 1 de Oberá. En junio de 2021 fue elevada a la Justicia Federal.
Diecisiete imputados y un prófugo
Los operativos incluyeron 17 allanamientos simultáneos. A los 16 detenidos se suma otra persona imputada que permanece prófuga, con pedido de captura vigente: en total, la causa alcanza a 17 acusados.
La fiscal federal Silvina Flavia Gutiérrez, titular de la Fiscalía Federal N° 2 de Posadas, los imputó por «la privación ilegítima de la libertad de Golemba, su permanencia bajo una custodia estatal clandestina y las maniobras posteriores destinadas a encubrir su desaparición».
La investigación avanza bajo la figura de desaparición forzada y sostiene la hipótesis de un pacto de silencio entre los efectivos. El expediente apunta a la «negativa sistemática a reconocer la privación de libertad de la víctima» y a las omisiones en los registros oficiales, según la Fiscalía.
En el caso intervienen la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) y la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC).
Rige una recompensa de $5 millones por información sobre el paradero de Golemba. A más de 18 años de su desaparición, sus restos todavía no fueron hallados.