El dólar oficial cotiza a $1.355 en compra y $1.405 en venta, reflejando una presión bajista que se extiende a lo largo de toda la curva cambiaria. El movimiento responde al alivio en las tensiones geopolíticas de Oriente Medio y a la intervención sostenida del Banco Central, que acumula compras por USD 4.685 millones en lo que va del año.
La brecha entre cotizaciones se comprime. El dólar blue opera a $1.380 compra y $1.390 venta, aproximadamente 1,85% por encima del oficial en compra. El MEP está en $1.418,8 mientras que el contado con liquidación llega a $1.474,2.
Para un inversor que busca cobertura en dólares, las oportunidades de arbitraje se evaporan conforme convergen los tipos de cambio. Menos diferencias entre cotizaciones significa menos maneras de sacar ventaja de esas brechas.
Riesgo país: 550 puntos y bajando
El riesgo país se ubica en 550 puntos. La compresión de la prima de riesgo refleja menor apetito por refugio y mayor confianza en los activos argentinos tras la tregua temporal en Medio Oriente.
Esto genera un dilema para el bonista: la caída del riesgo país señala que la ventana de ganancias se cierra. A menores spreads, menor rentabilidad ajustada por riesgo. El que no se reposicionó en los últimos días perdió oportunidad.
Merval en rojo, bonos en verde
El S&P Merval retrocedió 0,4% el jueves, cerrando en 2.999.608 puntos, mientras los bonos ganaban protagonismo. El movimiento refleja una rotación hacia activos de menor volatilidad en un contexto donde la volatilidad global sigue presente.
La cotización del petróleo Brent en USD 97,32, con una suba de 2,7%, sugiere que el mercado aún descuenta un escenario frágil en Oriente Medio, no una resolución duradera. El banco central continúa acumulando reservas de forma agresiva: USD 4.685 millones en compras acumuladas en lo que va del año. Ese flujo explica la presión bajista en el dólar, pero puede revertirse rápidamente si las condiciones externas se deterioran o si resurgen presiones inflacionarias domésticas.
¿Cuánto dura el alivio?
La pregunta para el inversor es si esta caída del riesgo país es sostenible o un alivio momentáneo. Una tregua de dos semanas en Oriente Medio no es garantía de estabilidad geopolítica duradera. Si el conflicto se recrudesce, el petróleo vuelve a subir y las primas de riesgo emergente se expanden: todo lo que subió en bonos en las últimas sesiones puede revertirse con rapidez. Quien apostó al peso y a los títulos soberanos en los últimos días acumula ganancias, pero el margen de seguridad se redujo considerablemente.