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Ébola en el Congo supera los 2.000 muertos y la OMS admite que el brote se acelera

El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo superó las 2.000 muertes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó 2.011 fallecimientos y 4.381 casos confirmados hasta el 11 de agosto, según cifras difundidas por la agencia AP.

El organismo admitió que el virus avanza más rápido que sus esfuerzos de rastreo y contención.

"Estamos persiguiendo al virus, el virus va por delante de nosotros", resumió Mohamed Yakub Janabi, director regional de la OMS para África.

La cepa responsable es la Bundibugyo, que no cuenta con vacunas ni tratamientos específicamente aprobados. Es una diferencia clave respecto de la cepa zaire, predominante en brotes anteriores, para la que sí existen herramientas.

El ritmo de propagación es el dato que más inquieta. El brote tardó nueve semanas en alcanzar las primeras 1.000 muertes y duplicó esa cifra en apenas tres semanas más.

Con esos números ya es el segundo brote de ébola más grande de la historia. Solo lo supera el que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, con más de 28.000 casos y más de 11.000 fallecimientos.

Hasta el momento hay 704 pacientes hospitalizados en aislamiento. La agencia AP estima una tasa de letalidad del 45,9%.

Una respuesta sanitaria con obstáculos

Existen 500.000 dosis de la vacuna Ervebo en la reserva mundial, pero fue desarrollada contra la cepa zaire y no contra la Bundibugyo que causa el brote actual.

A la falta de tratamientos se suma un conflicto interno. Trabajadores sanitarios se declararon en huelga en protesta por la falta de pago desde que se declaró el brote.

Para Paul Hunter, profesor de Medicina de la Universidad de East Anglia, "identificar los casos lo suficientemente pronto como para prevenir la propagación puede ser imposible".

El brote se originó en la provincia de Ituri, en el oriente del país, y se extiende a cinco provincias. Es el decimoséptimo que enfrenta el Congo.

"No debemos tomar esta enfermedad a la ligera, porque sigue matando y nadie está a salvo", dijo Jean-Marie Akandabo, médico que gestiona pacientes en una clínica local de Ituri.

La emergencia fue declarada oficialmente el 15 de mayo de 2026, aunque la secuenciación genética ubica su inicio real en febrero, según el gobierno congoleño y la OMS.