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Arranca el H2 y la energía lidera el Merval: METR trepó 3,25%

La primera rueda de julio dejó una foto que los analistas venían anticipando. El S&P Merval cedió 1,6% hasta 3.128.135,41 puntos —2,2% medido en dólares, a 1.994,84 unidades—, pero el panel de gas y electricidad se movió a contramano. METR trepó 3,25% a $1.966, TGSU2 escaló 2,56% a $9.200, TGNO4 sumó 2,10% a $3.995 y EDN avanzó 1,45% a $1.956. La rotación hacia energía y utilities arrancó antes de que el segundo semestre tome temperatura.

La energía subió mientras el índice cedía 1,6%

La divergencia tiene lectura de cartera. El Merval llega a julio golpeado: en junio corrigió cerca del 5% en dólares y cerró el semestre en torno a los 2.023 puntos del índice en moneda dura, arrastrado por la toma de ganancias y por la decisión de MSCI de mantener a la Argentina en la categoría «Standalone», la más baja de su clasificación. El dinero que se quedó en acciones locales se corrió hacia los flujos más defensivos del panel. El contraste entre plazas lo dejó claro YPF: la acción local YPFD subió 2,14% a $71.575, mientras que su ADR en Wall Street cedió 1,33% a u$s44,36.

En Nueva York el liderazgo no fue del gas: la cementera LOMA trepó 3,80% a u$s11,75, mientras que entre los bancos SUPV escaló 3,41% a u$s9,56 y GGAL avanzó 2,61% a u$s50,33, y el ADR de TGS recortó 3,6% a u$s28,27. La excepción energética fue CEPU, que sumó 1,66% a u$s14,74, en línea con una de las apuestas que las mesas ya tienen sobre la mesa.

PPI y Balanz ya eligieron al Oil & Gas para el semestre

El movimiento de la rueda coincide con lo que las mesas vienen recomendando para la segunda mitad del año. Desde PPI, Natalia Martín sostiene que ve «valor selectivo en compañías vinculadas al sector energético, especialmente Oil & Gas», y menciona a Vista, YPF, Pampa Energía y TGS —con proyectos en Vaca Muerta— como sus principales elecciones. Sobre los bancos advierte que el potencial de recuperación existe pero exige «una selección más fina».

En Balanz, Jerónimo Bardín describe un cambio de enfoque: la estrategia pasa «de una posición larga estructural en el Merval a una estrategia táctica». Su cartera preferida incluye Pampa Energía, Central Puerto, Ternium y CAAP, y fija un rango de negociación para el Merval en dólares de 1.750 a 2.200 puntos. Contra el cierre de 1.994,84 de la primera rueda, el techo deja apenas 10% de recorrido. El piso, un 12% de caída.

El hilo que une a las dos casas es la selectividad. Tras el rally de la deuda y un desempeño mixto en acciones durante la primera mitad del año, el mensaje dejó de ser comprar el índice para pasar a elegir nombres, y el gas y las utilities aparecen como el refugio con flujo de caja más previsible dentro del panel local.

El riesgo país manda

Detrás de la preferencia por energía hay una apuesta de fondo por la deuda. El riesgo país comprimió en la semana de 437 a 415 puntos básicos, su nivel más bajo desde abril de 2018, y el spread de los Globales quedó en 98 puntos. El disparador fue el upgrade de S&P Global, que —según reprodujo Puente Research— «eleva la calificación crediticia de Argentina a B- desde CCC+». Desde IOL sostienen que esa mejora «deja margen para una compresión adicional del riesgo país de entre 80 y 100 puntos básicos», mientras que en Bull Market apuestan a que una emisión internacional del Tesoro sea el «catalizador para una nueva baja del riesgo país».

Ese es el número que el equity local mira de reojo: si la curva soberana sigue comprimiendo, las acciones tienen combustible para acompañar; si se frena, el rango de Balanz marca el techo. El telón de fondo global no incomoda —el Nasdaq trepó 1,87% y el Dow Jones 1,89%—, aunque el Brent, que cerró a u$s72,13 con una baja del 1,39%, le pone un límite al entusiasmo con el Oil & Gas. Con el contado con liquidación en $1.568,80 y el riesgo país en mínimos de ocho años, la próxima señal para la cartera local llegará por el lado de la deuda: la eventual salida del Tesoro al mercado internacional.