La Justicia bonaerense condenó a Federico Molinari, primer gimnasta argentino en alcanzar una final olímpica, por el delito de grooming contra una alumna de 15 años que entrenaba en su gimnasio de Don Torcuato, partido de Tigre.
La pena es de un año y ocho meses de prisión de ejecución condicional. La dictó el 17 de julio la jueza Mariela Quintana, titular del Juzgado Correccional N.° 3 de San Isidro.
Al tratarse de una condena condicional, Molinari no cumplirá la pena en prisión mientras respete las pautas fijadas por el tribunal. Deberá someterse a tratamiento psicológico y tiene prohibido acercarse a la víctima y a su familia.
La causa se inició con una denuncia presentada en mayo de 2023. La madre de la adolescente reportó que el gimnasta le había enviado mensajes de connotación sexual por medios digitales mientras la joven era su alumna.
Molinari representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Fue el primer gimnasta nacional en llegar a una final olímpica en la especialidad de anillas, donde terminó octavo y obtuvo un diploma olímpico.
El gimnasio donde entrenaba la víctima estaba codirigido por Paula Cancio, pareja del condenado, bajo cuya tutela se encontraba la alumna.
La defensa de la víctima cuestionó la pena
La abogada de la parte damnificada, María Emilia García Márquez, objetó la magnitud de la condena. «Me parece que la pena o el monto de la pena es algo simbólico», sostuvo.
Entre las pruebas incorporadas al juicio figuran mensajes atribuidos a Molinari. Uno de los textos citados por el tribunal dice: «Cómo agitaste al público, te llevaste todas las miradas, incluso la mía».
La investigación estuvo a cargo de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Explotación Sexual Infantil y Trata de Personas del Departamento Judicial de San Isidro. Durante la etapa de instrucción, el juez de garantías fue Diego Martínez.