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Un fósil de 518 millones de años en China retrasa el origen de los colmillos de araña

Un fósil marino de 518 millones de años hallado en el sur de China conserva las quelíceras más antiguas que se conocen, la estructura que con el tiempo derivó en los colmillos de las arañas y las pinzas de los escorpiones. El trabajo se publicó el 1 de julio en la revista Nature.

El hallazgo retrasa 14 millones de años el registro previo de ese apéndice y lleva su origen hasta el Cámbrico temprano.

La especie fue bautizada Urokodia aequalis y proviene del yacimiento de Chengjiang, en la provincia de Yunnan. El estudio lo firmaron investigadores de la Universidad de Yunnan y la Universidad de Leicester.

El animal medía entre 2 y 3 centímetros. Tenía ojos pedunculados prominentes, un esqueleto segmentado y extremidades articuladas.

Detrás de los ojos, el equipo identificó un par de apéndices diminutos con forma de pinzas: la forma más antigua conocida de quelíceras, los apéndices cefálicos que definen al grupo.

«Estábamos usando tomografía de rayos X para analizar la anatomía interna de estos fósiles y revelar sus tejidos blandos enterrados en la roca durante cientos de millones de años, cuando de repente notamos los apéndices con forma de pinza», relató Yu Liu, paleobiólogo de la Universidad de Yunnan y profesor visitante en Leicester.

La anatomía se reconstruyó con microtomografía computarizada de rayos X, una técnica que revela los tejidos blandos conservados en la roca sin destruir los especímenes.

Hasta este trabajo, la quelícera más antigua correspondía a Megachelicerax cousteaui, de unos 504 millones de años.

Los quelicerados son uno de los grupos de animales articulados más antiguos y persistentes del planeta. Incluye arañas, escorpiones, ácaros, garrapatas y cangrejos herradura, y su rasgo distintivo son esas quelíceras, que en las arañas se volvieron colmillos inyectores de veneno y en los escorpiones, pinzas prensoras.

El fósil aporta además la evidencia más antigua de branquias en forma de libro, estructuras que la evolución transformó en los pulmones en libro de arañas y escorpiones actuales. Una cola parecida a la de un camarón ubica al animal en la transición entre los artrópodos marinos y el linaje de los quelicerados.

El yacimiento de Chengjiang es uno de los sitios paleontológicos más ricos del mundo por la conservación de su fauna marina del Cámbrico temprano. «Urokodia formaba parte de un antiguo ecosistema de más de 200 tipos distintos de animales que vivían en los mares hace más de 500 millones de años», señaló Mark Williams, profesor de la Escuela de Geografía, Geología y Medio Ambiente de Leicester.

Para ubicar a la especie en el árbol evolutivo de los quelicerados, el equipo se apoyó en un análisis filogenético basado en más de 100 caracteres morfológicos.