La primera licitación de bonos en dólares de abril dejó una lectura mixta para los inversores que buscan rendimientos en moneda extranjera. El Gobierno adjudicó USD 97 millones del Bonar 27 (AO27) a una tasa TIREA de 5,12% anual, y USD 34 millones del Bonar 28 (AO28) a 8,86% anual. El diferencial de 374 puntos básicos entre un bono y otro —separados apenas por un año de vencimiento— expone la volatilidad que genera la incertidumbre política y la transición de gobierno prevista para 2027.
El Tesoro planea repetir esta estrategia el 15 y 28 de abril, buscando rastrear dólares del mercado local para afrontar compromisos de deuda en moneda extranjera durante el resto del año. La idea de colocaciones quincenales persiste en el calendario oficial, aunque los montos adjudicados hasta ahora sugieren que la demanda local tiene límites.
El ministerio de Economía identificó financiamiento por aproximadamente USD 9.000 millones para cubrir los tres próximos vencimientos de capital. La ejecución depende de lograr colocaciones sucesivas sin picos de volatilidad.
El colchón de reservas
Al 25 de marzo, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el BCRA alcanzaban USD 255 millones. Con los USD 131 millones adjudicados en la primera licitación de abril, el fondo se aproximaría a USD 386 millones. Es un colchón que permite financiar vencimientos mensuales, pero no particularmente holgado si enfrenta volatilidad cambiaria o exigencias de pago acelerado.
El dólar oficial cerró el viernes en $1.415 en la venta al público. El MEP operó en $1.436,3 y el CCL en $1.484,2. Los márgenes de arbitraje siguen atrayendo a quienes prefieren colocar dólares en bonos locales antes que mantenerlos en efectivo.
La barrera del riesgo país
El nivel de riesgo país bloquea el acceso del Gobierno a mercados internacionales de largo plazo. La estrategia de depender del mercado doméstico traslada el riesgo de refinanciamiento recurrente a inversores locales, que ven tasas atractivas pero enfrentan un interrogante: ¿logrará el Gobierno sostener esta política sin cambios disruptivos?
Los bonos en dólares argentinos compiten contra alternativas regionales. Uruguay y Chile siguen ofreciendo coberturas con spreads más bajos. Para inversores con apetito de riesgo, los Bonares capturan el premium de incertidumbre. Para los conservadores, la pregunta es si las tasas compensan lo suficiente.
Las próximas colocaciones de abril dirán si el mercado local aguanta el plan, o si el Gobierno deberá subir tasas para atraer montos más grandes.