El guanaco (Lama guanicoe) volvió a habitar el Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco, un siglo después de haber desaparecido de la región. La Fundación Rewilding Argentina confirmó que en los corrales de pre-suelta ya nacieron los primeros chulengos, las crías de la especie.
El mayor herbívoro de Sudamérica estuvo extinto en el Chaco Seco argentino durante 110 años. La caza indiscriminada, la pérdida de hábitat y los cambios en el uso del suelo lo habían empujado fuera del ecosistema.
Traerlo de vuelta llevó más de ocho años de trabajo técnico.
La pieza central de la operación fue una translocación de 3.200 kilómetros desde el Parque Patagonia, en Santa Cruz. De acuerdo con la Fundación Rewilding Argentina y la Administración de Parques Nacionales, es la más larga jamás realizada con fines de conservación.
En la primera etapa se trasladaron cinco ejemplares: tres hembras, un macho y un juvenil. En abril de 2026 se concretó una segunda liberación, con cuatro guanacos, en El Impenetrable.
El animal cumple un rol ecológico clave en el Chaco Seco, un ambiente que se deterioró durante su ausencia. "En la ausencia de guanacos, los ecosistemas de El Impenetrable han sido severamente degradados", afirmó Sebastián Di Martino, director de conservación de la fundación.
La magnitud de la merma queda en un número. En todo el Chaco Seco sobreviven apenas unos cien individuos, en la frontera entre Paraguay y Bolivia, según la organización.
El nacimiento de los chulengos en los corrales de pre-suelta es la primera señal de éxito reproductivo del proyecto. La fundación describió cada suelta como "un paso más en la recuperación de esta especie clave".
Cerca de veinte guanacos más permanecen en corrales de aclimatación dentro del parque, a la espera de ser liberados. Es el próximo grupo en el camino de vuelta a la vida silvestre.
La reintroducción fue coordinada por la Fundación Rewilding Argentina junto con la Administración de Parques Nacionales, el Gobierno de Chaco y el Gobierno de Santa Cruz.