Los rebeldes hutíes tomaron el control de Moca, una ciudad portuaria yemení sobre la costa del mar Rojo, tras avanzar sobre ella desde dos direcciones. El Español sitúa a la localidad a 92 kilómetros del estrecho de Bab el Mandeb, uno de los pasos por donde circula buena parte del comercio marítimo mundial.
La caída de la ciudad se inscribe en una ofensiva que quebró una tregua que se sostenía desde hacía más de cuatro años.
Bab el Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. El estrecho mide 18 millas (29 kilómetros) en su punto más angosto.
La ofensiva no llegó de golpe. Los hutíes avanzaron primero sobre el sur de la provincia de Al Hudeida, que quedó por completo bajo su control tras la caída del distrito de Hays. Desde allí convergieron sobre Moca. Junto con la ciudad, también tomaron las islas Hanish, en el mar Rojo.
El cerco final llegó desde el norte y el este. Unidades hutíes habían alcanzado Yajtal, a unos 15 kilómetros al norte de Moca, mientras otra fuerza avanzaba desde el monte al Nar, a unos 20 kilómetros al este, según fuentes militares.
Reuters reportó que la ofensiva fue ordenada desde Irán. La guerra civil yemení comenzó en 2014 y el alto el fuego auspiciado por la ONU databa de abril de 2022.
Las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, entre ellas las Brigadas de los Gigantes, se replegaron hacia Dhubab, a 50 kilómetros de Bab el Mandeb. Testigos reportaron el retiro de convoyes de la zona de Moca.
El Gobierno yemení sostiene que la maniobra responde a una reorganización estratégica y no a una derrota.
Los objetivos declarados de los hutíes son la ciudad de Dhubab, la isla de Perim —también conocida como Mayyun— y el control total del estrecho de Bab el Mandeb.