El ADR de Grupo Supervielle se hundió -5,37% hasta u$s 9,51, el de Galicia cedió -3,58% y el de Banco Macro perdió -2,89%.
El apretón de pesos golpeó primero a los bancos
El Tesoro captó bastante más de lo que vencía y esa aspiración de pesos dejó a los bancos sin margen para colocar excedentes en el mercado de dinero de cortísimo plazo. Las tasas de caución treparon de golpe y el costo de fondear posiciones apalancadas se encareció en horas. En las mesas describieron la jornada como una corrida de los apalancados: quienes habían entrado a la licitación con deuda tuvieron que bancar ese encarecimiento repentino.
El mercado descontó riesgo de compresión de márgenes antes de ver un balance del trimestre.
El castigo fue más profundo en Nueva York que en la Bolsa porteña
En BYMA, SUPV cerró en $2.997,50 con una baja de -3,84%; GGAL terminó en $7.895 (-1,49%); BMA en $14.380 (-2,17%) y BBVA Argentina en $9.990 (-2,63%).
El CCL operó en $1.575,70, con una brecha de 6,11% contra el mayorista de $1.485. Por eso el rojo de u$s 9,51 en la pantalla de Wall Street fue más intenso que el de la acción en la rueda porteña.
La BADLAR fija el piso de la rentabilidad
La BADLAR de bancos privados quedó en 21,94% TNA y la TAMAR, la tasa de los plazos fijos mayoristas, en 22,88% TNA.
La pregunta que separa al inversor de largo plazo del especulador es si el salto de las cauciones justifica el descuento en los ADR o si es ruido puntual post-licitación. En las mesas se inclinan por lo segundo: el pico de tasas cortas suele desinflarse en pocas ruedas una vez que los pesos de la colocación vuelven a circular, mientras que la BADLAR se mueve con mucha más inercia.
La energía aguantó mientras el sector financiero cedía
Los bancos se tiñeron de rojo; el complejo energético aguantó. El ADR de YPF avanzó +0,77% hasta u$s 52,55 y el de Transportadora de Gas del Sur ganó +1,30%. Los inversores soltaron bancos —el eslabón más sensible al costo del dinero— y buscaron refugio en papeles atados al petróleo y al gas, menos expuestos al vaivén de las tasas cortas.
El dólar cerró la semana en baja
El mayorista terminó en $1.485, con una caída semanal de -0,80%, y quedó 18,7% por debajo del techo de la banda. El oficial minorista cerró en $1.510 y el blue en $1.560, con una brecha de apenas 3,31% entre ambos. La base monetaria se ubica en $44,1 billones y las reservas brutas del Banco Central, en u$s 49.196 millones. El riesgo país cerró en 441 puntos, con un retroceso de -4 puntos frente a la medición previa, aunque en la semana todavía acumula +0,90%. Los Bonares y Globales operaron en verde: el AL30 cotizó en $85.900 (+1,05%) y el GD30 en $88.480 (+1,29%).
Qué mirar en la previa del lunes
Con julio cerrado, el foco pasa al comportamiento de las tasas cortas en agosto. Si las cauciones ceden en las primeras ruedas, el apretón fue una distorsión técnica post-licitación; si el nivel se sostiene, el Tesoro está eligiendo absorción de pesos por encima de la liquidez del sistema.