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Marte conservó agua líquida hasta hace unos 757 millones de años, según el rover Zhurong

El rover chino Zhurong halló en Marte una capa mineral que solo pudo formarse con agua salada estancada, y a partir de ese dato los investigadores concluyeron que el planeta conservó agua líquida en su superficie hasta hace unos 757 millones de años. El trabajo se publicó en la revista Nature Astronomy.

El resultado corrige el consenso vigente, que situaba la desaparición del agua superficial marciana hace cerca de 3.000 millones de años.

El estudio fue liderado por Jiacheng Liu, de la Universidad de Hong Kong. Su equipo analizó los datos que Zhurong recolectó en el sur de Utopia Planitia, una enorme llanura del hemisferio norte marciano que durante décadas se sospechó que había albergado un océano antiguo.

En ese terreno, el rover identificó cristales de yeso, que integran una capa de evaporita. Es un mineral cuya formación requiere la presencia de agua salada detenida durante largos períodos.

La edad del terreno

La estimación temporal descansa en la superficie que sostiene esa capa. Los investigadores calcularon que ese terreno tiene una edad aproximada de 757 millones de años, de modo que el agua que dejó los cristales habría persistido mucho después de lo que suponía el modelo previo.

Cuánta agua hizo falta

Para producir la capa detectada, el equipo estimó que habría sido necesario un volumen acumulado de entre 6,25 y 25 metros de agua.

No se trató de una inundación única. Cada episodio habría dejado una lámina líquida que no superaba el metro de profundidad, y la capa mineral se fue construyendo a lo largo de sucesivos ciclos.

Zhurong, el primer vehículo explorador chino en Marte, aterrizó en Utopia Planitia en mayo de 2021 y concluyó su misión en 2022, luego de que una tormenta de polvo la interrumpiera. Su información sigue analizándose.

Los autores señalan que esta zona de Utopia Planitia podría convertirse en una candidata firme para una inspección más cercana por parte de futuros rovers, equipados para estudiar los ambientes antiguos encerrados dentro de las estructuras cristalinas.