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Merval -5% en dólares por el MSCI: qué mirar para volver a Emergentes

Junio le pasó al Merval una factura de casi 5% en dólares, y el acreedor tiene cuatro letras: MSCI. La decisión del índice de mantener a la Argentina como «Standalone», fuera de los compuestos principales, cortó el rally accionario justo cuando la deuda soberana volaba. Ahora, con el riesgo país en 415 puntos básicos, su nivel más bajo desde fines de abril de 2018, el mercado vuelve a apostar al ascenso a Emergentes. La previa de julio se juega en definir qué falta para que el dinero indexado empiece a mirar Buenos Aires.

El divorcio de junio: los bonos volaron, las acciones quedaron

El mes dejó una foto de divergencia difícil de exagerar. Los Globales en dólares rindieron entre 6% y 7%, el crédito soberano avanzó hasta 4,9% en los tramos largos y el riesgo país cedió 14% en el mes, de 497 a 426 puntos. En el mismo período, el S&P Merval medido en dólares retrocedió cerca de 5%. El gatillo fue explícito: el Global Market Accessibility Review 2026 del MSCI determinó que la Argentina «no registró mejoras ni deterioros» frente al año anterior y la dejó en el casillero «Standalone», el mismo desde el que espera una reclasificación desde 2021.

Por qué el crédito ya no alcanza para la renta variable

La mejora crediticia corrió por un carril y las acciones por otro. S&P Global Ratings subió la nota soberana de CCC+ a B-, dos escalones que habilitan a fondos antes restringidos a comprar deuda argentina. Pero ese driver es de bonos, no de equity. Para las acciones, el catalizador que mueve volúmenes de verdad es el flujo pasivo: los fondos que replican el índice de Emergentes de MSCI sólo pueden posicionarse en la plaza local si el país vuelve a ese universo. Hoy están afuera, y el rebote del Merval depende exclusivamente de la compresión del riesgo país y del apetito por riesgo global.

Los ADRs pusieron el termómetro este viernes

La rueda previa al feriado por el Independence Day dio una muestra de dónde está la demanda. En Wall Street, Loma Negra trepó a u$s11,75 (+3,80%), Supervielle a u$s9,56 (+3,41%), Galicia a u$s50,33 (+2,61%) e IRSA a u$s15,83 (+2,46%). No todo fue verde: YPF cedió a u$s44,36 (-1,33%) y TGS recortó a u$s28,27 (-1,36%), castigadas por la debilidad del Nasdaq. En la plaza local, el S&P Merval avanzó 0,89% en la sesión, con BMA en $14.510 (+2,03%) y YPFD en $71.575 (+2,14%). Galicia sumó 3,05% en pesos y Loma Negra, 4,16%.

Bancos al frente, energía dividida

La lectura sectorial del viernes fue nítida. Los bancos encabezaron la recuperación: Supervielle y Galicia lideraron en Wall Street, y Macro (BMA, +2,03%) y BBVA (BBAR, +1,56%) acompañaron en la plaza local. Es la secuencia lógica de un país que comprime su prima de riesgo y revaloriza primero a su sistema financiero, el más apalancado al costo de fondeo soberano. En energía la foto fue mixta: Metrogas (METR) trepó 3,25%, Transportadora de Gas del Sur avanzó 2,56% en su cotización local (TGSU2) aunque su ADR cedió 1,36%, y TGNO4 sumó 2,10%. Edenor (EDN) aportó 1,45% desde las utilities y Central Puerto ganó 1,66% en Nueva York, mientras YPF quedó a contramano. El inversor compra bancos y suelta las energéticas que ya corrieron fuerte en el semestre.

El contraste con junio importa para dimensionar el castigo: el Merval en dólares cerró la primera rueda del mes en 1.994,84 unidades, un piso que la mesa usa como referencia para medir cuánto de la corrección del MSCI ya quedó atrás.

Qué números mirar en julio

El primero es el riesgo país. Los analistas proyectan que, de sostenerse la trayectoria, podría acercarse a los 300 puntos básicos, el umbral que permitiría a la Argentina volver a financiarse en los mercados internacionales sin restricciones. En lo que va de 2026 el indicador ya bajó 27%, desde los 571 puntos de enero. El segundo es la Fed: los 57.000 empleos no agrícolas de junio en EE.UU., contra los 113.000 esperados, alimentaron la expectativa de recortes de tasas y le dieron aire a los emergentes. El tercero es la munición del Banco Central: la refinanciación de USD 6.000 millones en REPO, con vencimientos extendidos a septiembre de 2028, y reservas brutas por u$s47.067 millones apuntalan la previsibilidad cambiaria que necesita cualquier flujo de cartera.

El cuadro cambiario acompaña: el dólar mayorista cerró a $1.488,50 y el CCL a $1.568,80, una brecha de apenas 5,39% que le quita ruido a la ecuación en dólares de las acciones. «El mercado es algo complicado pero fundamentalmente tendiendo al alza», resumió el analista Leonardo Svirsky. Sin ventana de revisión del MSCI abierta, el próximo dato concreto es el riesgo país: cada baja lo acerca a los 300 puntos básicos que habilitarían a la Argentina a financiarse de nuevo en los mercados internacionales.