El Merval cerró con una suba del 2% impulsado por YPF y las energéticas, en una jornada que expuso la desconexión del mercado local respecto de Wall Street. Mientras las acciones encuentran soporte en sectores específicos, los bonos soberanos sufren la presión del dólar alto y la incertidumbre sobre el financiamiento de los vencimientos de julio.
El índice accionario argentino ignoró las caídas globales y se benefició del impulso del sector energético, con YPF liderando las subas. La desconexión con los mercados internacionales refleja un panorama mixto para los activos locales: oportunidades en renta variable pero complicaciones crecientes en renta fija.
Bonos bajo presión: rendimientos al alza
Los títulos soberanos mostraron el lado opuesto de la moneda. En la licitación del martes, el Bonar AO27 se adjudicó por USD 97 millones con una tasa interna de retorno efectiva anual (TIREA) del 5,12%, mientras que el AO28 apenas sumó USD 34 millones con una TIREA del 8,86%. El diferencial de 3,74 puntos porcentuales entre ambos bonos, que vencen con solo un año de diferencia, revela la alta incertidumbre que enfrentan los inversores.
El riesgo país se mantiene en 700 puntos básicos. Los depósitos en moneda extranjera del gobierno en el BCRA ascienden a USD 255 millones según el informe del 25 de marzo, una cifra que contrasta con las necesidades de financiamiento para los próximos vencimientos.
El dilema cambiario que condiciona ambos mercados
La brecha cambiaria se mantiene contenida. El dólar MEP cotiza en $1.436,3 y el CCL en $1.484,2, frente al oficial en $1.415. Sin embargo, la demanda privada de dólares sigue presionando las reservas del BCRA.
Las compras netas mensuales de divisas por parte de personas se mantienen en USD 2.400 millones durante 2026. El contexto se complica con el déficit turístico de USD 7.200 millones registrado en 2025, producto de egresos por USD 12.072 millones. La proximidad del Mundial 2026 añade un factor de riesgo adicional para la balanza de pagos.
Financiamiento: entre lo local y lo internacional
El Ministerio de Economía apuesta por el mercado local para captar dólares, con dos nuevas licitaciones programadas para el 15 y 28 de abril. La estrategia busca rastrillar divisas domésticas mientras el gobierno mantiene cerrado el acceso al financiamiento internacional hasta que el riesgo país descienda sustancialmente. Luis Caputo aseguró tener financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de capital por aproximadamente USD 9.000 millones, que incluyen el cupón de julio de este año y los de enero y julio de 2027.
La dolarización electoral que marca el compás
El trasfondo de esta dicotomía entre acciones y bonos es la dolarización electoral de 2025. Los argentinos cambiaron USD 42.000 millones de pesos a dólares durante el año pasado, superando las exportaciones del complejo agroindustrial. De esos dólares, USD 22.000 millones quedaron fuera del sistema financiero en efectivo, generando una desintermediación que condiciona tanto la demanda de dinero como la presión sobre las reservas.
Mientras las acciones encuentran soporte en fundamentales sectoriales, los bonos enfrentan el fantasma del refinanciamiento en un contexto de alta demanda privada de dólares y reservas limitadas. Los inversores que apuesten por la continuidad del rally accionario deberán monitorear de cerca la evolución de los mercados. Quienes prefieran posiciones defensivas encontrarán en las próximas licitaciones una señal clave sobre la capacidad real del Tesoro para financiarse localmente sin encarecer excesivamente el costo de fondeo.