Yayoi Kusama murió el 14 de agosto de 2026 en un hospital de Tokio, a los 97 años. El Museo Yayoi Kusama y la Fundación Yayoi Kusama confirmaron el fallecimiento días después mediante un comunicado oficial.
Identificada en todo el mundo con los lunares, las redes y las salas de espejos infinitos, Kusama fue una de las artistas contemporáneas más populares e influyentes.
Había nacido el 22 de marzo de 1929 en Matsumoto, en el centro de Japón, la hija menor de una familia acomodada. Empezó a producir sus patrones de puntos y redes a los 10 años.
Ese lenguaje visual, basado en la repetición obsesiva de motivos simples, tuvo origen en las visiones y alucinaciones que describió desde la infancia. «Un día, tras ver un mantel con un estampado de flores rojas sobre un escritorio, vi el mismo estampado de flores rojas por todo el techo, las ventanas y las columnas. Llenó la habitación y me cubrió el cuerpo», contó la propia artista.
Estudió Bellas Artes y a finales de los años 1950 se instaló en Estados Unidos. Su primera muestra individual en Manhattan se tituló «Monocromo obsesivo».
Más tarde regresó a Japón, donde vivió por decisión propia en un centro psiquiátrico de Tokio mientras seguía produciendo obra.
En la Argentina su nombre quedó ligado al Malba. En 2013 llevó al museo porteño «Obsesión infinita», que durante años fue la exposición más visitada de esa institución.
«Continuó pintando hasta sus últimos días, sin apartar nunca el pincel —dice el comunicado del Museo Yayoi Kusama y la Fundación Yayoi Kusama—, y continuó su exploración del amor eterno y del alma perpetua».
La noticia tuvo repercusión internacional. «La creatividad de Yayoi Kusama hizo avanzar el mundo del arte, y nos legó un mundo más luminoso y vibrante», señaló Tim Cook, CEO de Apple.
Su exposición en el Museo Ludwig de Colonia, realizada del 14 de marzo al 2 de agosto de 2026, batió un récord con más de 470.000 visitantes, según el museo alemán.
En 2022, su pintura «Sin título (Redes)», realizada en 1959, se vendió por US$10,5 millones.