La NASA anunció el 4 de agosto que su misión PUNCH predijo la llegada de una tormenta solar con un error de apenas media hora. Es una precisión diez veces mayor que la del margen habitual de cinco horas de los métodos vigentes.
Las tormentas solares se originan en eyecciones de masa coronal, grandes descargas de plasma que el Sol expulsa hacia el espacio. Cuando una de esas nubes alcanza la Tierra puede perturbar el funcionamiento de la infraestructura tecnológica.
PUNCH es una constelación de cuatro satélites en órbita terrestre baja, lanzada en marzo de 2025. Observa el espacio que separa al Sol de la Tierra.
La misión está liderada por el Southwest Research Institute, con sede en San Antonio. Sus cuatro satélites se operan desde Boulder, Colorado.
"Pensábamos que PUNCH sería bueno en esto, pero es un resultado asombroso", dijo Craig DeForest, investigador principal de la misión.
En su primera prueba con una tormenta real, la misión se apoyó en una eyección de masa coronal que dejó el Sol el 31 de mayo de 2025. Doce horas después de esa salida, el modelo predijo que la tormenta llegaría ocho horas más tarde.
La clave está en el seguimiento continuo
La diferencia está en el método de observación. Los sistemas actuales pierden de vista las eyecciones poco después de que abandonan el Sol, cuando todavía falta un largo trecho hasta la Tierra. PUNCH, en cambio, las sigue de forma continua casi hasta el planeta, con una imagen nueva cada cuatro minutos. Ese seguimiento sostenido es lo que permite calcular con antelación el momento del impacto.
DeForest comparó el salto con un cambio de era tecnológica. "Esto podría ser el equivalente, en el clima espacial, de pasar de una máquina de vapor a un moderno motor de combustión interna", señaló.
El pronóstico anticipado tiene un objetivo práctico. Los científicos estiman que la tecnología podría dar hasta ocho horas de aviso para activar medidas preventivas antes del impacto de una tormenta intensa, un margen que serviría para proteger redes eléctricas, satélites y a los astronautas.
Más allá de esta prueba, PUNCH realiza observaciones tridimensionales continuas de la corona solar y del sistema solar interior, la región conocida como heliósfera.