La Prefectura Naval Argentina secuestró casi 500 kilos de cocaína y detuvo a cinco personas en un operativo sobre el río Paraná y en allanamientos posteriores en Ramallo, provincia de Buenos Aires. El procedimiento fue confirmado por la fuerza y por el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Todo se desarrolló la noche del sábado en el kilómetro 351 del río Paraná, en la Rada Norte del puerto de San Nicolás. Allí intervino el Grupo Albatros, la unidad de operaciones especiales de la Prefectura.
En esa etapa fluvial los efectivos secuestraron 232 kilos de cocaína y detuvieron a cuatro hombres: Antonio Gustavo Straccia, Jorge Eduardo Ayala, Jorge Alberto Miño y Damián Andrés Leyria. Leyria tenía vigente una prohibición judicial de salida del país al momento de la detención, según el Juzgado Federal de Garantías de Bahía Blanca Nº 2.
La quinta persona fue arrestada horas después, en allanamientos domiciliarios en Ramallo, donde se incautó el resto del cargamento hasta completar el total de casi 500 kilos que informó la Prefectura.
El método: contaminación de ultramar
La organización operaba con la modalidad conocida como "contaminación de ultramar". Según la fuerza, lanchas rápidas se aproximaban a buques en plena navegación para cargar la droga sin que el cargamento pasara por los controles de la terminal portuaria.
El valor del material incautado supera los 11.500 millones de pesos, de acuerdo con la Prefectura. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, precisó que se trata de cocaína de máxima pureza.
"Contaminaban buques con cocaína de máxima pureza. La investigación de Prefectura Naval Argentina nos permitió reconstruir toda la operatoria y desarticular la banda transnacional", afirmó Monteoliva.
La causa se inició en enero. El 2 de enero de 2026, efectivos hallaron un bolso con 34 kilos de cocaína en la Reserva Ecológica de Monte Hermoso, y ese hallazgo derivó meses después en el megaoperativo del fin de semana.
Los cinco detenidos quedaron incomunicados a disposición del juzgado federal, a cargo de la jueza María Gabriela Marrón. La investigación estuvo a cargo del fiscal federal Diego Iglesias, de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), con asiento en Bahía Blanca.
El juzgado y la Procunar investigan ahora las conexiones transnacionales de la organización desarticulada.