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León XIV visita Lampedusa por los migrantes y no asiste a los actos de EE.UU.

El papa León XIV viajó este sábado a la isla italiana de Lampedusa para dedicar cuatro horas a la crisis migratoria. La visita coincidió con el Día de la Independencia de Estados Unidos, que este año celebra su 250.º aniversario.

El pontífice, primer estadounidense en la historia de la Iglesia Católica, rechazó la invitación del vicepresidente JD Vance para asistir a los actos oficiales en Washington. Prefirió, en cambio, un destino convertido en emblema de las travesías hacia Europa.

Según el comunicado oficial del Vaticano, rindió homenaje a los migrantes fallecidos en el cementerio de la isla. Depositó ofrendas florales sobre las tumbas, muchas de ellas sin nombre, de personas que murieron en el intento de cruzar.

La isla italiana es un símbolo de la migración desde el norte de África.

Las autoridades migratorias italianas señalan que allí ocurrió el 56% de todos los desembarques registrados en Italia, más de la mitad del total nacional.

Un aumento del 64% en las muertes

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) contabilizó 1.397 personas fallecidas o desaparecidas en el Mediterráneo durante el primer semestre de 2026. En el mismo período de 2025 la cifra había sido de 851, un aumento del 64%.

Los datos de la agencia abarcan toda la cuenca del Mediterráneo, no sólo Lampedusa.

Los desembarques, en cambio, cayeron. Llegaron 14.388 migrantes a Lampedusa desde principios de 2026, un 30% menos que un año atrás. Solo en junio desembarcaron 2.800 personas, un 10% menos que en mayo.

El descenso de las llegadas no se reflejó en las cifras de mortalidad, que crecieron en el mismo período.

La escala del fenómeno había quedado marcada el año anterior. En 2025, más de 49.500 refugiados y migrantes alcanzaron las costas de la isla, según ACNUR.

El alcalde de Lampedusa, Filippo Mannino, resumió el criterio con el que el municipio recibe a quienes llegan. «Cuando alguien te pide ayuda, primero le ayudas, y luego todo lo demás», afirmó.

Durante la jornada, León XIV se detuvo en el monumento Porta d'Europa, un arco de terracota y hierro de casi cinco metros de altura ubicado en el acantilado Cavallo Bianco.

También bendijo una placa en el muelle Molo Favaloro, que quedó renombrado en honor al papa Francisco.

La agenda del día contempló además un encuentro con migrantes y una misa en la isla.