AMPBA y Suteba Multicolor iniciaron este martes un paro de 48 horas en las escuelas públicas de toda la provincia de Buenos Aires. La medida se extiende hasta el miércoles 15 de julio y responde al rechazo del aumento salarial del 7%, pagadero en dos tramos, que el Frente Gremial de Unidad Docente aceptó del gobierno provincial.
El acuerdo se cerró a principios de julio: el Frente Gremial de Unidad Docente, que reúne a los principales sindicatos docentes de la provincia, aceptó la propuesta del gobierno de Axel Kicillof. AMPBA y Suteba Multicolor quedaron afuera y la rechazaron por considerarla insuficiente frente al deterioro del poder adquisitivo.
El reclamo de los disidentes tiene una cifra: un salario de $2.800.000 mensuales, equivalente a la canasta básica familiar.
“Los docentes no aceptamos salarios de indigencia”, afirmó Claudio Vigne, secretario general de la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires.
El gobierno bonaerense cuestiona la validez de la medida
La Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires respondió por dos vías. Envió notificaciones a las escuelas bonaerenses en las que informó que la medida de fuerza de los gremios disidentes no fue notificada oficialmente y, al mismo tiempo, amenazó con descontar los haberes de los docentes que adhieran.
Los gremios disidentes denuncian tanto la oferta salarial como las presiones institucionales del gobierno provincial. “La dignidad docente —sostuvo Vigne— no se descuenta, no se persigue y no se arrodilla”.
El conflicto divide al movimiento docente bonaerense. Delegados de los gremios que integran el Frente Gremial de Unidad Docente deslegitimaron la medida de fuerza convocada por AMPBA y Suteba Multicolor.
El paro no coincide con el receso: las vacaciones de invierno bonaerenses comienzan más adelante, finalizan el 31 de julio y el regreso a las aulas está programado para el lunes 3 de agosto. Por eso, las dos jornadas de medida de fuerza corresponden a días de clase en las escuelas públicas de toda la provincia.
Para este miércoles, los gremios disidentes convocaron a una movilización hacia la sede de la Gobernación bonaerense y las dependencias del Ministerio de Educación.