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Paro docente en Avellaneda tras el ataque a maestros en una escuela de Wilde

Miles de docentes de Avellaneda pararon y se movilizaron el 3 de julio, después de que un grupo de padres ingresara a la Escuela Primaria Nº 69 de Wilde y agrediera a tres educadores. Los gremios SUTEBA, UDOCBA, FEB y AMET convocaron la medida y reclamaron protocolos de seguridad para las escuelas del distrito.

El episodio ocurrió en la Escuela Primaria Nº 69 «Dr. Antonio Caviglia» de Wilde, en el partido de Avellaneda. Un grupo de padres irrumpió en el establecimiento tras conocerse una denuncia de abuso sexual contra un profesor de Educación Física.

El objetivo del ataque fue ese docente, pero también resultaron agredidas la directora y la vicedirectora de la escuela. En total fueron tres las personas atacadas, según los testimonios de los maestros afectados.

Esos mismos relatos sostienen que los atacantes ingresaron armados. «Entraron con armas a la escuela porque nos querían pegar un tiro», describió una de las docentes agredidas.

«Recibí golpes de puño, tiradas de cabello, insultos... Estoy muy asustada, pensé que nos mataban», relató otra maestra. Un testigo que estaba en el lugar habló de «como diez personas pegándole en el piso» al referirse al profesor golpeado.

La respuesta gremial fue inmediata. SUTEBA, UDOCBA, FEB y AMET declararon el paro en el distrito y llamaron a una movilización el mismo día.

La marcha partió desde Plaza Alsina hacia el Polo Judicial, un recorrido de unas 20 cuadras. Participaron miles de docentes, auxiliares y trabajadores de la educación bajo la consigna «Las escuelas son territorios de paz. Basta de violencia».

En sus reclamos, las organizaciones exigieron la «implementación efectiva de protocolos de prevención ante situaciones de violencia en el ámbito escolar». También pidieron garantías de seguridad para los docentes que trabajan en las escuelas del distrito.

El profesor acusado fue trasladado a la Quinta Comisaría y la causa quedó a cargo de la UFI 2 de la Fiscalía Avellaneda-Lanús.

La fiscal la caratuló como «averiguación de ilícito», una figura que le permite investigar de manera conjunta tanto la denuncia de abuso como el ataque a los educadores. El caso permanece bajo investigación judicial.