La Cancillería de Perú confirmó que 11 ciudadanos peruanos murieron combatiendo en las filas del Ejército ruso en la guerra contra Ucrania. El dato figura en un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores difundido el 9 de agosto.
El mismo texto informa que hay 114 peruanos desaparecidos en el marco del conflicto y que otros tres fueron capturados por el Ejército ucraniano.
En total, según la Cancillería, 459 ciudadanos peruanos se enlistaron en las fuerzas armadas rusas.
La guerra entre Rusia y Ucrania, en curso desde febrero de 2022, disparó la demanda de combatientes del lado ruso. Redes de reclutamiento empezaron a operar en varios países latinoamericanos con ofertas de empleo de baja calificación y sueldos en dólares.
Todo comenzó con avisos de trabajo que prometían pagos en dólares por tareas civiles. Quienes aceptaban viajaban a Rusia y, ya en el país, firmaban contratos militares redactados en ruso, un idioma que no entendían. Después llegaba el traslado al frente.
Las víctimas y sus familiares denunciaron que las ofertas mencionaban puestos de cocineros, vigilantes, cuidadores o personal de limpieza. Perú se transformó en uno de los países más golpeados por estas redes.
Cientos de personas cruzaron hacia Rusia atraídas por promesas de trabajo como personal de servicio y terminaron en la línea de combate.
Entre los fallecidos figura Erver Ríos Alván, muerto en el frente. Su familia reclamaba la repatriación de sus restos desde Rusia. Deja un hijo de tres años.
Evacuaciones y repatriaciones
La Cancillería evacuó a 31 peruanos desde Rusia. De ese grupo, 28 volvieron al país y tres permanecen en Europa por decisión propia.
El organismo también repatrió a cuatro jóvenes en situación de vulnerabilidad, que lograron escapar del reclutamiento forzado.
Una representante de las familias de las víctimas sostiene que los muertos serían al menos 150. Es una cifra sin confirmación oficial, que supera con holgura el número reconocido por la Cancillería.
Los familiares presentaron denuncias por trata de personas desde abril de 2026 y sostienen que los reclutadores siguen en libertad. Organizaciones de derechos humanos advirtieron sobre posibles delitos de trata y reclamaron la detención de los responsables.
Las familias llevan meses de protestas frente a la embajada rusa en Lima. Reclaman información sobre el paradero de sus parientes y la repatriación de los heridos y los fallecidos.