El colapso del petróleo cambió las reglas del juego para los portfolios argentinos. Mientras los ADRs bancarios suben hasta 9,9%, los bonos soberanos apenas avanzan 1,2% pese a que el riesgo país mejoró a 600 puntos básicos.
La estrategia del carry trade —endeudarse en dólares a tasas bajas para invertir en bonos argentinos al 10%— se tambalea cuando el barril cae 11% tras los anuncios de Donald Trump sobre negociaciones con Teherán. El problema es estructural: la rentabilidad dependía de tipos de cambio estables y tasas elevadas. Ya no hay ni lo uno ni lo otro.
ADRs al alza, bonos rezagados
El Supervielle lideró los ADRs con una suba de 9,9%, seguido por Loma Negra (+7,2%) e IRSA (+6,8%). El S&P Merval cerró con ganancias de 1,9% en pesos, traccionado por estos títulos bancarios e inmobiliarios.
Del otro lado, los bonos soberanos Globales y Bonares subieron apenas 1,2% promedio. El GD41 avanzó 1,66% —una performance discreta para un instrumento que venía con rentabilidades de dos dígitos. El sector energético, en cambio, sintió directo el golpe: YPF resignó 1,7%.
El dólar atrasa 14 puntos porcentuales
Los tipos de cambio reflejan la presión sobre el carry trade. El dólar mayorista cerró en $1.390,5, el MEP opera en $1.420,9 y el CCL en $1.470,5. Pero el dato central es el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral del BCRA: está en 86 puntos, con un atraso estimado de 14 puntos porcentuales respecto del equilibrio.
Ignacio Morales de Wise Capital advierte que "el dólar técnico está en $1.563, con un potencial de apreciación de 12%". El MEP opera aproximadamente 10% por debajo del techo de la banda cambiaria, una distancia que se amplía mientras el BCRA compra divisas pero "a un ritmo insuficiente para recomponer reservas".
Riesgo país a 600, bonos en caída
El riesgo país mejoró a 600 puntos básicos, tocando un mínimo intradiario en 596 puntos. Es una mejora técnica significativa, pero lejos de los 481 puntos que marcó el 28 de enero.
Pese a la baja del riesgo país, los bonos argentinos siguen lastrados. Desde el 28 de febrero, toda la curva acumula caídas: el GD35 perdió 3,15%, el GD41 retrocedió 3,55% y el GD46 cedió 3,31%. Por eso el rendimiento de la parte media y larga de la curva volvió a superar el 10%. Argentina mantiene el segundo riesgo país más alto de Latinoamérica, solo detrás de Venezuela.
La rotación ganadora: acciones con valuaciones deprimidas
El carry trade había sido la estrategia estrella. Endeudarse en dólares a tasas cercanas al 4% anual para comprar bonos argentinos al 10% generaba spreads atractivos. La ecuación se rompe cuando el dólar se atrasa 14% en términos reales, las tasas locales bajan y la caída del petróleo elimina el tailwind geopolítico que empujaba hacia activos de mayor riesgo.
Los inversores que anticiparon el cambio y rotaron hacia acciones ganan. Banco Francés subió 6,3% y Grupo Galicia avanzó 5,8%. Son títulos con valuaciones deprimidas que se benefician de cualquier mejora en el sentimiento.
Con el dólar técnico 12% arriba del actual y tasas que siguen bajando, el carry trade parece agotado. Pero una corrección cambiaria podría cambiar nuevamente las reglas del juego.