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Petróleo en máximos y riesgo país en 600: la rotación hacia bonos CER acelera

El dólar CCL cerró en $1.484,2 mientras el riesgo país se mantiene en 600 puntos básicos. Los bonos ajustados por inflación lideran las preferencias tras rendir hasta 18% en moneda dura durante el primer trimestre, superando ampliamente a los instrumentos tradicionales en pesos.

Entre el CCL y el MEP ($1.436,3) hay una brecha que refleja presión compradora sobre dólares financieros. El blue opera en $1.405. Este diferencial, sumado al contexto internacional volátil, refuerza el atractivo de los bonos CER como cobertura inflacionaria con rendimiento en dólares.

¿Por qué el Tesoro se enfoca en mercados locales?

El Ministerio de Economía intensifica su estrategia de financiamiento doméstico con dos licitaciones mensuales de Bonar 27 y 28. En la última subasta, el AO27 adjudicó USD 97 millones con tasa TIREA de 5,12% anual, mientras el AO28 sumó USD 34 millones a 8,86% anual. La diferencia de 374 puntos básicos entre ambos títulos por solo un año adicional de plazo expone cómo el mercado castiga cualquier exposición más allá del mandato actual.

Esta estrategia cobra relevancia tras la decisión oficial de prescindir del mercado internacional hasta que el riesgo país descienda sustancialmente. Los depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el BCRA ascendían a USD 255 millones al 25 de marzo, cifra que subiría a USD 686 millones con los ingresos de las primeras subastas.

BCRA suma reservas pese a demanda privada

La diferencia entre compras y crecimiento neto de USD 2.172 millones (4.386 - 2.214) se explica por pagos del Tesoro y revaluación de posiciones en activos distintos al dólar.

El superávit comercial de enero-febrero alcanzó USD 2.679 millones, impulsado por una caída de 13,5% en importaciones. Sin embargo, la demanda privada por activos externos creció más: el sector privado formó USD 5.229 millones más en activos externos que en 2025, reflejando atesoramiento post-levantamiento del cepo.

Los bonos T30A7 ofrecen rendimientos cercanos al 31%. El carry trade en pesos sigue siendo la estrategia dominante mientras el mercado proyecta que la cosecha gruesa mantendrá presión bajista sobre el tipo de cambio.

Energía gana terreno; soja pierde

La preferencia por activos defensivos se extiende hacia obligaciones negociables del sector energético, aprovechando los precios elevados del petróleo. Los analistas recomiendan complementar posiciones en bonos CER con deuda corporativa energética para perfiles conservadores.

Las exportaciones de soja enfrentan una caída estimada de USD 500 millones este año por menores rendimientos y condiciones climáticas adversas. Mientras, el complejo energético se fortalece. Esta divergencia sectorial refuerza la rotación hacia activos vinculados a commodities en alza. El consenso de mercado privilegia la curva CER en tramos largos por mayor carry, mientras los TZX28 mantienen preferencia para quienes anticipan inflación por encima de expectativas.

La configuración actual combina presión geopolítica externa con fortaleza fiscal doméstica. Bonos indexados ofrecen protección inflacionaria con rendimiento en dólares. El desafío será sostener esta ventaja conforme avance la liquidación agrícola y se defina la estrategia de financiamiento para los vencimientos de julio.