El ahorrista en pesos que renueve su plazo fijo el lunes se lleva una tasa que ya no le gana a la inflación. La BADLAR de bancos privados rinde 21% de TNA, equivalente a 1,75% mensual, apenas por debajo del 1,90% que marcó el IPC de junio. La resta da -0,15 punto porcentual de rendimiento real al mes: el capital inmovilizado a plazo pierde poder de compra.
El cruce no siempre fue adverso. La inflación viene comprimiendo cuatro meses seguidos —3,40% en marzo, 2,60% en abril, 2,10% en mayo y 1,90% en junio— y hasta hace poco la tasa del plazo fijo corría por encima del costo de vida. La velocidad de la desinflación dio vuelta la ecuación: el IPC bajó más rápido de lo que ajustaron las tasas y cruzó el umbral en el que el ahorro tradicional deja de rendir en términos reales.
La TAMAR tampoco
La alternativa más líquida tampoco alcanza. La TAMAR de bancos privados paga 22,62% de TNA, cerca de 1,885% mensual, el rendimiento que replican los fondos money market donde el ahorrista entra y sale sin plazo. Rinde más que el plazo fijo y conserva la liquidez, pero sigue por debajo del 1,90% de junio. En términos reales, el money market queda apenas -0,015 punto porcentual por debajo de la inflación mensual, una brecha diez veces menor que la del plazo fijo tradicional pero todavía negativa. Ambos instrumentos terminan en territorio negativo en términos reales. La única diferencia: el money market no inmoviliza el capital treinta días.
El déficit fiscal reabre la pregunta por la cobertura CER
Sobre ese cuadro pesa un dato de la semana: el resultado fiscal primario de junio fue deficitario e incumplió la meta acordada con el FMI, aunque el Gobierno atribuyó el rojo a factores puntuales. Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, admitió que «persisten algunos desafíos en materia de ingresos y gastos». Un desvío fiscal de esa magnitud pone en cuestión la trayectoria desinflacionaria, y los bonos CER cortos aparecen como cobertura: si el IPC rebota, el ajuste por inflación protege lo que la tasa fija ya no defiende.
El mercado no acompañó con tranquilidad. El riesgo país se ubicó en 410 puntos, según la medición de JP Morgan, mientras el Merval retrocedió 2,4% en la semana hasta 3.199.935 puntos.