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Hallan en Dakota del Norte el primer rastro de huellas de un T. rex adulto y estiman su velocidad

Un equipo de paleontólogos halló en el suroeste de Dakota del Norte el primer rastro continuo de huellas atribuible a un Tyrannosaurus rex adulto. Son cuatro pisadas —dos del pie izquierdo y dos del derecho— que se extienden a lo largo de 7 metros y tienen una antigüedad de 66,5 millones de años.

El hallazgo se publicó en la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

El rastro fue localizado en 2025 en la formación geológica Hell Creek, en tierras federales cercanas a la localidad de Marmarth. Lo encontró Kent M. Hups, maestro de la escuela secundaria Northglenn y voluntario del Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver, coautor del estudio.

«Como maestro, siempre les digo a mis alumnos que la ciencia comienza con curiosidad, pasión y observación cuidadosa. Jamás imaginé que eso pudiera llevarme a un descubrimiento como este», dijo Hups.

El T. rex es uno de los dinosaurios mejor estudiados a partir de sus esqueletos, pero hasta ahora no se conocía ningún rastro continuo atribuible a un ejemplar adulto. Una huella aislada aporta poco sobre cómo se movía el animal; una secuencia de pisadas permite calcular la zancada y estimar la velocidad de desplazamiento.

«Los huesos nos dicen una enorme cantidad sobre estos animales, pero las huellas capturan un momento de comportamiento. Con un rastro podemos seguir a un animal mientras se desplazaba por el paisaje. Eso es increíblemente raro para el T. rex», señaló Tyler Lyson, curador principal de paleontología de vertebrados del Museo de Denver.

A partir de la separación entre pisadas —una zancada de unos 3,96 metros— el equipo estimó que el animal se desplazaba a entre 5,6 y 7,2 kilómetros por hora, un ritmo comparable al de una caminata humana enérgica.

Cada huella mide cerca de 91 centímetros de largo. El ejemplar que las dejó medía entre 3,6 y 4 metros de altura.

El trabajo lo firmó, como primer autor, Peter Falkingham, profesor de Paleobiología de la Universidad John Moores de Liverpool, que aportó el análisis de los modelos tridimensionales. El equipo documentó cada huella con escaneo de superficie de alta resolución, que permite examinar las pisadas en detalle y generar reproducciones físicas.

Tres de las cuatro pisadas serán retiradas del sitio en helicóptero durante 2026 y trasladadas al Museo de Denver para su conservación y exhibición. La cuarta permanecerá en el lugar original.

El museo prevé compartir las novedades del operativo de recuperación con sus visitantes durante el invierno boreal 2026-2027.