Científicos de la Universidad de Warwick identificaron una señal en el ciclo solar que permite estimar la intensidad del ciclo siguiente con hasta siete años de anticipación. La llamaron punto de apagado y la presentaron el 21 de julio en la Reunión Nacional de Astronomía de la Royal Astronomical Society, en Birmingham, Reino Unido.
La marca es geométrica. Aparece cuando las manchas solares activas descienden por debajo de los 15 grados de latitud solar.
En ese momento, el mecanismo de torsión que impulsa el clima espacial extremo cesa. La actividad más violenta del Sol se corta de manera abrupta, y la cantidad de manchas que quedan a partir de ahí alcanza para estimar la fuerza del ciclo que viene.
El Sol no se apaga del todo: lo que se agota es la energía del ciclo en curso. Siguen apareciendo manchas, pero el motor de los episodios más extremos ya dejó de funcionar.
«El Sol no se va a dormir suavemente para luego despertar suavemente», dijo Sandra Chapman, profesora de Física y directora del Centre for Fusion, Space and Astrophysics de la Universidad de Warwick, que lideró la investigación.
Qué anticipa el método para el Ciclo Solar 26
La predicción preliminar es la de un ciclo moderado, de entre 100 y 120 manchas solares: similar o más débil que el Ciclo 25, el actual.
El ciclo solar dura aproximadamente 11 años. Durante ese período la actividad del Sol —medida en manchas, llamaradas y eyecciones de masa coronal— sube hasta un máximo y vuelve a bajar. El astro completa además una rotación promedio en 27 días. El nuevo método se apoya en la posición latitudinal de las manchas dentro del ciclo.
Hasta ahora, la intensidad de un ciclo solo podía estimarse cuando ya estaba en marcha. El margen de preparación era corto.
Eso pesa fuera de la astronomía. Las tormentas geomagnéticas y las eyecciones de masa coronal pueden dañar satélites, redes eléctricas y sistemas de comunicación; anticipar el próximo máximo con años de ventaja abre la posibilidad de reforzar infraestructura crítica antes de que llegue.
La estimación para el Ciclo 26 se va a afinar en unos dos años, cuando el Ciclo 25 alcance su propio punto de apagado.