El riesgo país argentino superó los 600 puntos básicos al cierre de Wall Street de ayer, luego de descender desde los 586 puntos el día anterior. La mejora responde al optimismo geopolítico después de que el presidente Trump anunciara negociaciones con Irán y postergara ataques a infraestructuras energéticas. Pero la ganancia de bonos fue limitada, con alzas inferiores al 1%.
Los globales argentinos emitidos en 2021 aún están bajo presión. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, el GD41 acumula una caída de 3,55%. Los rendimientos de la curva media y larga volvieron a superar el 10%. Para los compradores, esto genera una tensión clara: más retorno en dólares, pero en un contexto donde las noticias geopolíticas pueden volatilizar los precios en minutos.
Wall Street mostró resistencia limitada. El S&P 500 cayó 0,36% a 6.557,19 puntos. El Nasdaq cedió 0,84% a 21.762,77. El índice VIX rondaba los 25 puntos, marcando volatilidad elevada.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subieron: el bono a 10 años en 4,39% y el de 2 años en 3,92%. Cuando los rendimientos estadounidenses suben, los títulos argentinos pierden atractivo en dólares. Es la presión que empuja hacia abajo los precios de los bonos locales.
El petróleo repuntó tras caídas iniciales. El Brent cerró en u$s 104,49 el barril y el crudo estadounidense en u$s 92,35. Con el 20% del tráfico marítimo de petróleo bloqueado en el Estrecho de Ormuz, los operadores no terminan de creer en la sustentabilidad del alivio geopolítico. Es una de esas tensiones que caracterizan esta semana: hay ganancias técnicas, pero el fundamento sigue frágil.
En el frente local, el dólar oficial se mantuvo estable: compra a $1.360 y venta a $1.410. El MEP cotizó en $1.420,9.