El riesgo país de Argentina tocó 610 puntos básicos ayer, avanzando 20 unidades y alcanzando su máximo desde el 12 de diciembre de 2024. Con este nivel, los bonos soberanos en dólares cedieron 0,9% en promedio. La dificultad es estructural: el país no encuentra cómo reducir su prima de riesgo en un entorno internacional que no ayuda.
Petróleo caro, pero con trampas
El petróleo acumula una suba de 83% en lo que va de 2026. El conflicto en Oriente Medio reabrió los temores sobre disponibilidad de energía global, lo que presionó a Wall Street hacia bajas de 1,4% a 1,6% en sus principales índices.
Para Argentina, que exporta petróleo, la suba del barril debería ser positiva. Las acciones ligadas a energía ganaron: YPF subió 3,6% en Nueva York. Pero en la estructura de precios locales ocurre algo distinto. El traslado al consumidor de combustibles genera presiones inflacionarias que complican el escenario macro y, por lo tanto, aumentan el riesgo país. La Reserva Federal mantiene tasas en el rango 3,5%-3,75% anual sin movimiento. Seguirán altas mientras se espera una resolución energética que aún parece lejana.
La brecha de 210 puntos
UBS consideró que Argentina debería negociar con un riesgo país cercano a 400 puntos básicos. Lo basaron en el superávit fiscal y las perspectivas económicas. El nivel actual de 610 puntos representa una prima de 210 puntos por encima de esa estimación.
La distancia refleja lo que el mercado realmente descuenta: no son solo los números fiscales. Es incertidumbre sobre acceso a financiamiento, volatilidad de precios clave y contagio de aversión al riesgo desde mercados emergentes. A principios de año, el indicador rondaba 500 puntos. El aumento de 110 puntos en poco más de dos meses muestra que los avances en inflación y déficit no alcanzan para contrarrestar las presiones externas.
El oro cayó 3,8% ayer para cerrar en USD 4.823 la onza, lejos de los USD 5.500 de principios de año (una caída acumulada de 12,3% en lo que va del año). Esta depreciación del metal precioso restó USD 226 millones a las reservas brutas en la jornada. Al mismo tiempo, el BCRA compró USD 58 millones adicionales en el mercado de cambios.
Financiamiento local mientras dura
Con el riesgo país elevado, el acceso a los mercados internacionales se complica. El Tesoro ya cambió de táctica: bonos Bonar 2027 colocados localmente por USD 500 millones en las últimas dos licitaciones. El objetivo es alcanzar USD 2.000 millones hacia mediados de año. Es una forma de financiar vencimientos de julio sin depender del riesgo país.
Las reservas brutas acumulan USD 44.500 millones, una suba de USD 2.500 millones en el año desde los USD 42.000 millones iniciales. Ese incremento resulta modesto considerando que el BCRA adquirió más de USD 3.300 millones tras 51 días consecutivos de compras. Los pagos de deuda y la caída del oro son los que bloquean un avance más robusto.
La baja del riesgo país depende ahora de lo que ocurra afuera: una resolución del conflicto energético en Oriente Medio y un entorno internacional menos volátil. Mientras eso no suceda, los 610 puntos funcionarán como un piso que erosiona las rentabilidades en dólares y obliga a buscar alternativas domésticas para financiarse.