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Riesgo país cae a 550 puntos: bonos suben 9% en tres días con BCRA récord

El riesgo país argentino cerró en 550 puntos básicos este viernes, consolidando una caída de más de 9% en los últimos tres días que llevó a los bonos soberanos a revertir las bajas acumuladas en lo que va del año. La mejora en la percepción de riesgo coincide con la aceleración en la compra de divisas del Banco Central, que absorbió USD 457 millones en la última rueda, la segunda mayor compra diaria de la gestión Milei.

Los bonos en dólares cerraron la semana con subas de hasta 4,5%, impulsados por la combinación de factores externos —el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán— y la fortaleza en el frente cambiario doméstico. La caída del riesgo país reduce directamente la prima que los inversores exigen por tener deuda argentina. Pero la pregunta clave es si el rally tiene recorrido o si es momento de tomar ganancias después de tres días consecutivos de subas.

El Banco Central encadena 64 jornadas con saldo positivo

El BCRA acumula USD 5.424 millones desde enero, alcanzando el 54% de la meta de acumulación establecida para todo 2026. Solo en la semana del 7 al 11 de abril, compró casi USD 1.000 millones, con picos de USD 281 millones el jueves y USD 457 millones el viernes.

Esta aceleración en las compras contrasta con la evolución más moderada de las reservas internacionales, que cerraron el viernes en USD 45.431 millones. La diferencia se explica por los vencimientos de deuda del Tesoro en moneda extranjera, que consumen una parte significativa de los dólares adquiridos por el BCRA. Para el inversor, la acumulación sostenida de divisas refuerza el control cambiario del Gobierno y reduce la probabilidad de una devaluación brusca.

Quienes mantenían posiciones largas en dólar como protección contra el riesgo cambiario pueden estar perdiendo oportunidad en activos locales que se benefician de la estabilidad.

Brechas cambiarias en mínimos

El dólar MEP cotiza en $1.415,2, apenas 1,4% por encima del oficial que cerró en $1.395. El dólar CCL se ubica en $1.470,8, con una brecha del 5,4% respecto al tipo de cambio oficial. Incluso el dólar blue, tradicionalmente el más volátil, cerró en $1.390, prácticamente en paridad con el oficial.

Esta convergencia de cotizaciones sugiere que la demanda de dólares financieros se está moderando, liberando presión sobre el mercado paralelo. Para los inversores que operan con bonos y acciones, la estabilidad cambiaria permite enfocar el análisis en los fundamentos específicos de cada instrumento, sin el ruido de las expectativas devaluatorias.

Contexto geopolítico y flujos internacionales

La mejora del riesgo país desde los niveles de marzo coincide con el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, que redujo la aversión al riesgo global y benefició a los activos de mercados emergentes. Los fondos internacionales que apostaron a Argentina en los últimos días se beneficiaron de la convergencia de factores positivos: mejora geopolítica global, fortaleza del BCRA y compresión del riesgo país.

Los analistas advierten que esa tregua está muy endeble, lo que introduce un elemento de volatilidad externa. La sustentabilidad de este rally depende de que se mantengan ambas condiciones. El segundo trimestre presenta un panorama más favorable para la acumulación de reservas, con menores vencimientos financieros para Tesoro y BCRA —cercanos a USD 3.200 millones, la mitad de lo desembolsado en el primer trimestre— y el ingreso esperado de divisas por la liquidación de la cosecha gruesa.

Qué pueden hacer los inversores

Con el riesgo país en 550 puntos, los bonos argentinos ya descuentan un escenario de mayor estabilidad macroeconómica. Los inversores conservadores pueden considerar tomar ganancias parciales después de la suba de 9% en tres días, especialmente considerando la fragilidad del contexto geopolítico. Los más agresivos pueden apostar a que la combinación de acumulación de reservas y mayor estabilidad cambiaria justifique una compresión adicional del riesgo país. La clave está en monitorear si el BCRA puede sostener el ritmo de compras sin generar presiones inflacionarias y si los vencimientos del segundo semestre permiten consolidar la mejora en las reservas netas. Con 64 días consecutivos de saldo positivo, la autoridad monetaria demostró capacidad operativa, pero el test definitivo será mantener esa dinámica cuando lleguen los pagos más significativos de deuda externa.