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Riesgo país retrocede a 577 puntos tras tocar máximos por crisis petrolera

El riesgo país de Argentina se ubicó en 577 puntos básicos este lunes, retrocediendo desde los 600 puntos que marcó durante la jornada anterior tras una semana de alta volatilidad desencadenada por la escalada del conflicto en Oriente Medio y el salto del petróleo por encima de los u$s 100.

El indicador JP Morgan había tocado en la sesión su nivel más alto desde el 12 de diciembre de 2024, impulsado por una caída promedio de 1% en los bonos soberanos argentinos —tanto Bonares como Globales— que reflejó el desarme generalizado de posiciones en mercados emergentes.

Petróleo en retroceso, mercados en pausa

La presión sobre los activos argentinos llegó de la mano del salto en los precios energéticos. El barril Brent había superado los u$s 103,50 durante la semana previa, su máximo desde 2022, antes de retroceder este lunes a u$s 96,70 con una baja de 6,61%. El WTI, por su parte, cedió 4,6% a u$s 94, alejándose de la barrera de los u$s 100 que había generado alarma en los mercados internacionales.

Bank of America ajustó al alza su proyección para el Brent en 2026, elevándola de u$s 61 a u$s 77,5 por barril, pero advirtió sobre escenarios extremos: una prolongación del conflicto hasta la segunda mitad del año podría llevar el crudo a "astronómicos" u$s 130, aunque lo consideran poco probable.

En este contexto, el S&P Merval mostró señales mixtas. Después de ceder 4,6% en las dos ruedas previas por el desarme de carteras, el índice porteño logró cerrar la semana con una suba de 0,63%, evidenciando cierta resistencia del mercado local pese a la turbulencia externa.

Peso firme, BCRA comprador

Contra la tendencia global de fortalecimiento del dólar, el peso argentino mostró resiliencia. El dólar mayorista se mantuvo operando por debajo de los $1.400, ubicándose en $1.395, mientras que las cotizaciones paralelas se estabilizaron: el blue en $1.425 y el oficial en $1.415 para la venta.

Esta estabilidad cambiaria refleja la intervención activa del Banco Central, que lleva acumuladas compras por más de u$s 3.200 millones en lo que va del año. La estrategia oficial de acumulación de reservas, en línea con los compromisos asumidos ante el FMI, ha logrado mantener al tipo de cambio contenido incluso en momentos de estrés internacional.

"Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio el peso viene teniendo gran resiliencia, mostrando las bondades del mayor orden macro", destacó Roberto Geretto de Adcap Grupo Financiero, quien resaltó el superávit primario de 1,7% del PIB como factor de estabilidad.

Bonos bajo presión, pero con respaldo macro

El alza del riesgo país durante la jornada previa lo llevó hasta los 600 puntos, evidenciando la sensibilidad de los bonos argentinos a los shocks externos. La caída promedio de 1% en los títulos soberanos reflejó la retracción de liquidez internacional y la preferencia por activos de refugio.

Sin embargo, analistas señalan factores diferenciadores para Argentina. "El país atraviesa un proceso de estabilización macroeconómica orientado a reducir la vulnerabilidad externa y reactivar la inversión privada", sostuvo Víctor Cantori de X Inversiones, aunque advirtió que "una eventual escalada del conflicto en Irán podría impulsar al alza el precio internacional del petróleo, generando presiones inflacionarias globales".

La volatilidad del riesgo país —alcanzando máximos de 600 puntos durante la jornada anterior y retrocediendo a 577 puntos este lunes— muestra cómo los factores externos pueden rápidamente erosionar los avances logrados en el frente fiscal y monetario.

Mirando hacia adelante

El retroceso del riesgo país desde los 600 puntos plantea interrogantes sobre si se trata de un rebote técnico o el inicio de una normalización. Los inversores deberán evaluar si la estabilización de los precios del petróleo y las señales de posible negociación mencionadas por autoridades internacionales durante el fin de semana pueden sostener una recuperación de los bonos argentinos.

El desafío será mantener la resiliencia mostrada por el peso y la bolsa local ante eventuales nuevos episodios de volatilidad internacional, especialmente considerando que el riesgo país había logrado perforar los 500 puntos a fines de enero, marcando mínimos en más de siete años.

Con Wall Street mostrando avances de 1% en la apertura del lunes y el S&P Merval operando apenas 0,2% en baja, los mercados parecen tomarse una pausa para evaluar si la calma en Oriente Medio es duradera o simplemente el ojo del huracán.