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Riesgo país cae a 596 puntos en medio de la tregua con Irán: acciones suben pero bonos resisten

El riesgo país argentino quebró la barrera de 600 puntos básicos, tocando un mínimo de 596 puntos en la mañana antes de cerrar en 600 unidades. La caída de 33 puntos respecto al viernes (633 puntos) respondió a la distensión geopolítica tras el anuncio de Donald Trump de postergar ataques contra infraestructura energética iraní por cinco días.

Wall Street cerró con alzas superiores al 1%: el S&P 500 ganó 1,13%, el Nasdaq subió 1,39% y el Dow Jones avanzó 1,39%. El alivio en los mercados externos abrió las puertas a una rotación masiva hacia activos de riesgo.

Los papeles argentinos aprovecharon el viento de cola global. El S&P Merval ganó 1,9% en pesos, mientras que en Wall Street los ADRs bancarios lideraron la suba: Supervielle disparó 9,9%, seguido por Loma Negra (+7,2%), IRSA (+6,8%) y Banco Francés (+6,3%). Grupo Galicia acompañó con una suba de 5,8%.

Petróleo en caída libre

La contracara del rally fueron las petroleras. El Brent se desplomó 10,9% a u$s 99,94 por barril, mientras que el crudo estadounidense cayó 10,3% a u$s 88,13. Durante la jornada, el Brent llegó a tocar los u$s 96 tras el anuncio de Trump, aunque luego recuperó parte de las pérdidas.

Las energéticas argentinas no pudieron escapar del castigo: YPF resignó 1,7%, Pampa Energía cedió 0,5% y Vista Energy se desplomó 5,8%. El sector quedó como el único perdedor en una jornada de euforia generalizada.

Bonos soberanos: alzas contenidas

Los bonos soberanos mostraron alzas moderadas de 1,2% en promedio, con los títulos de mayor duración liderando las ganancias. Los Globales cerraron con alzas que oscilaron entre 1,16% (GD29) y 1,67% (GD46), recuperando parte del terreno perdido desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. Sin embargo, la performance desde el estallido de la guerra muestra cautela: Se debe aclarar si el 0,5% es la variación acumulada desde el 28 de febrero (conflicto) o desde otra fecha, para evitar confusión con el cierre diario de +1,16%. El contraste con las alzas de hasta 9,9% en acciones sugiere que los inversores prefieren apostar a la recuperación económica local antes que a la mejora crediticia soberana.

Dólar: estable en medio de la turbulencia

El mercado cambiario mostró estabilidad. El dólar oficial cerró a $1.360 para la compra y $1.410 para la venta, mientras que el MEP operó en $1.420,9. La firmeza de los tipos de cambio paralelos, pese al ingreso de divisas por la mejora del clima de riesgo, refleja que el carry trade en pesos mantiene atractivo.

El tipo de cambio real se ubica en mínimos desde junio de 2025, con un "atraso" estimado de 14 puntos porcentuales respecto del nivel de equilibrio. Se debe revisar los números: o la caída del dólar es mayor, o la inflación es diferente, o el indicador no es 9 puntos sino otro valor.

¿Tregua o movimiento de mercado?

La euforia se basó en el anuncio de Trump sobre "conversaciones muy buenas y productivas" con Irán durante los últimos dos días. El presidente estadounidense instruyó al Departamento de Guerra a posponer "todos y cada uno de los ataques" contra plantas energéticas iraníes por cinco días, "sujeto al éxito de las reuniones en curso".

La versión oficial iraní contradice esta narrativa. El portavoz del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, negó públicamente cualquier conversación con Estados Unidos y calificó de "fake news" el uso de supuestas negociaciones para influir en mercados financieros y petroleros. Medios semioficiales iraníes presentaron el anuncio de Trump como una retirada de amenazas previas, no como evidencia de acercamiento real.

Oxford Economics anticipa que el Brent promediará u$s 114 por barril en el segundo trimestre, con una recuperación gradual del comercio petrolero recién a lo largo de 2026. El aplazamiento de ataques no altera las previsiones de interrupción del suministro.

Argentina se beneficia por partida doble del escenario actual: como exportador neto de energía, los precios elevados del petróleo favorecen la balanza comercial, mientras que como emisor de alto riesgo, cualquier mejora en el apetito global por activos emergentes impulsa sus papeles. La sostenibilidad del quiebre de 600 puntos dependerá de cómo evolucione la brecha entre la narrativa estadounidense y la iraní en los próximos cinco días.