Rusia lanzó 41 misiles de distintos tipos contra Kiev y sus alrededores en la madrugada del domingo. El ataque dejó al menos cuatro muertos en dos regiones de Ucrania, de acuerdo con cifras difundidas por la agencia Reuters.
La defensa aérea ucraniana derribó 18 de esos misiles, informó la Fuerza Aérea de Ucrania.
Junto con los misiles, Rusia empleó 125 drones de ataque durante la misma noche, de los cuales 108 fueron destruidos, según la misma fuerza.
En Kiev murió una persona y otras 16 resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, según el alcalde Vitali Klitschko. Cinco distritos de la capital quedaron afectados: Dniprovskii, Desnianskii, Solomianskii, Shevchenkivskii y Sviatoshinskii.
De los heridos en la capital, seis fueron trasladados a hospitales y uno recibió atención en el lugar. Además, cinco personas fueron evacuadas de viviendas dañadas, precisó Klitschko.
Los misiles incendiaron un dormitorio estudiantil en el distrito Dniprovskii y dañaron la cubierta de un supermercado y un edificio residencial en Solomianskii, según funcionarios locales. También se registraron incendios en autos y edificios de oficinas en varios distritos.
En la región de Járkov, tres personas murieron y otras 16 resultaron heridas en un suburbio durante el mismo ataque, informó el gobernador regional.
El bombardeo alcanzó además un centro de rehabilitación en la ciudad de Sumy, según el ministro de Relaciones Exteriores en funciones, Andrii Sybiha.
El presidente Volodímir Zelensky reclamó más apoyo aéreo a los aliados de Ucrania. «La protección contra misiles balísticos es nuestra prioridad constante y máxima en este momento», afirmó, y remarcó que «los interceptores son necesarios todos los días».
En la semana previa al ataque, Rusia utilizó contra Ucrania alrededor de 1.450 drones, 1.640 bombas aéreas guiadas y 99 misiles, de acuerdo con el mandatario ucraniano.