Jannik Sinner derrotó a Alexander Zverev por 6-7(7), 7-6(2), 6-3 y 6-4 este domingo en el Centre Court del All England Club y revalidó el título de Wimbledon. El italiano, número 1 del ranking ATP, sumó su segundo trofeo consecutivo en el césped de Londres y llegó a cinco Grand Slams a los 24 años.
Zverev, número 2 del mundo, había arrancado mejor. El alemán impuso su juego en el primer set y se quedó con el tiebreak por 9-7.
La final se dio vuelta en el segundo parcial. Sinner recuperó el control, se llevó el desempate por 7-2 y ya no soltó la iniciativa: cerró el tercero 6-3 y el cuarto 6-4.
El quiebre que nunca llegó
El saque del campeón terminó siendo el eje del partido. Zverev no consiguió quebrárselo en ninguno de sus juegos de servicio a lo largo de toda la final.
Sinner conectó 15 aces, uno de ellos a 131 millas por hora en el cuarto set. Ganó el 80% de los puntos con el primer servicio, 70 de 87, y 32 de los 49 puntos que jugó con el segundo. Zverev conectó 14 aces.
Las estadísticas de fondo repitieron el patrón: el campeón cerró con 58 winners y 25 errores no forzados, mientras que su rival acumuló 45 errores no forzados.
El décimo en defender la corona
Sinner había llegado a la definición tras eliminar a Novak Djokovic en semifinales, el viernes, por 6-4, 6-4 y 6-4, sin ceder un solo set.
El título del domingo lo convirtió en el décimo tenista de la Era Abierta que defiende con éxito el trofeo masculino de Wimbledon: antes que él, solo nueve jugadores lo habían conseguido. La final fue además su décima victoria consecutiva sobre Zverev.
La consagración ratifica el dominio del italiano en el circuito. Con cinco Grand Slams en su historial y el número 1 del ranking en su poder, Sinner se afirma como el mejor jugador de la actualidad.
«Ya no me caes bien», dijo Alexander Zverev, finalista de Wimbledon 2026.
El campeón dejó una frase igual de corta: «Estás muy cerca así que tenemos que tener cuidado».